Título del proyecto.
NBDY (nobody-nadie). El arte consiste en que uno no lo perciba, decía Ovidio…
Breve descripción del proyecto.
Nobody es una propuesta artística de danza y videoarte de carácter híbrido y experimental pensada para un espacio público, que no encaja con facilidad en las estructuras expositivas disciplinares existentes. Intenta relacionar las acciones propiamente preformativas de campos como la danza y el teatro, con los lenguajes audiovisuales, la música y la poesía desde un punto de vista multidisciplinar. Su estructura es la de una serie de Actos ‐performances cortas 4' a 12'‐ que pueden funcionar independientemente pero que al ir unidas por una genética común, conforman la pieza nobody de una duración aprox. de 80 min.
Antecedentes.
Los miembros del grupo parten de la experiencia de 8 años trabajando en acciones de deriva urbana por la ciudad de Madrid en entornos siempre públicos (calles, plazas, edificios, iglesias, etc.)
A través de la work in progress, The waste city los rituales de danza butoh son reinterpretados con las claves de las artes visuales contemporáneas, acciones, performances y video arte.
Las acciones que nutren el proyecto asumen la estrategia adaptativa al lugar, ya sea en interiores (teatros, museos, galerías, naves industriales,...) o exteriores (espacios públicos, terminales de transporte, plazas, calles,...). La misma estrategia adaptiva la aplicamos al tiempo. Acciones de duración flexible determinada por las circunstancias que concurran en cada ocasión.
Esta relación entre lo real y lo imaginario se expresa por una serie de piezas de videoarte dependientes de unas intervenciones en el espacio público, que enfrentan al espectador cara-a-cara con las "ilusiones históricas" que subyacen en la sociedad actual, aludiendo al engaño y la indiferencia del mundo que nos rodea. El trabajo se relaciona por tanto, con las ilusiones que percibe a su alrededor, ilusiones acerca de la capacidad del individuo para actuar en este mundo complejo.
Sinopsis general.
Un personaje se encuentra en una sala de algún lugar indeterminado. No recuerda su nombre, ni quién es, ni como ha llegado allí. No sabe en qué tiempo vive, si es que vive, y no es un fantasma. Es Nadie. Nobody.
Otra mujer habita esa sala. No sabe si es un reflejo de sí misma, o es otro más de una serie de personajes, no sabe si sueños, recuerdos o realidad que aparecen y desaparecen. En algunos casos su alter ego es el que le habla. En otros aparecen episodios de su vida, su madre, la niñez, su padre…
La sucesión de escenas las van uniendo y acercando peligrosamente a la explicación última de porque se encuentra/n en este estado…
Siete puntos de partida para Nobody.
Nobody asume el principio de hibridación transdisciplinar, relacionando campos como la danza, las artes escénicas, los lenguajes plásticos y audiovisuales, (cine, música, arquitectura, realidad virtual) con la poesía, la literatura, la filosofía y las ciencias.
Nobody asume que lo interesante de un relato es su origen, su principio, ‐como aparece‐ y su final ‐como desaparece‐ donde un acontecimiento nimio, da cuenta de una gran rueda de cambios y transformaciones, y no considera que el tema, y por tanto la función narrativa del lenguaje, sea el elemento principal de la obra.
Nobody asume que en lo incompleto hay lugar para el crecimiento, se insinúan comparaciones, que sugieren en lugar de mostrar, que se detienen antes de ser explícitas, que se las deja a la capacidad interpretativa del espectador.
Nobody asume que la belleza se nutre del cambio y la permanencia, de la semejanza y el contraste, que recoge siempre algo inexpresable y enigmático, aspirando a relacionarlo como en un todo, sin explicaciones.
Nobody asume que cualquier acto contemplativo consciente, mirar o escuchar con atención, es una forma de ejecución musical en la que uno implica su respiración, su movimiento perceptivo intelectual y su relación emocional con el momento.
Nobody asume que la coherencia siempre es una forma de ritmo. Es el eco de aquella vibración inicial por la que todavía temblamos y necesariamente requiere que el receptor desempeñe un papel novedosamente activo.
Nobody asume la realidad problemática que presenta el cuerpo físico con ese segundo cuerpo, que es el lenguaje. Los dos conforman no sólo la realidad social sino también nuestra realidad personal, nuestra identidad. Nobody es una ficción que hace preguntas sobre qué es una ficción.
En definitiva: "Con un ojo llorar y con otro reír"1
1. Un hombre joven llega a una ciudad. No tiene nombre, ni casa, ni trabajo. Ha venido a la ciudad a escribir. Escribe o, mejor dicho, no escribe: se muere de hambre. Auster inicia su ensayo "El arte del hambre" con este resumen sintético de la novela "Hambre" de Knut Hamsun. La obra carece de argumento, acción y –a excepción del narrator‐ también de personajes. Para los criterios del siglo XIX, en la novela no sucede nada,…2
2. En la Odisea, Odiseo/Ulises reclama los dones de la hospitalidad al cíclope Polifemo, afirmándole que su nombre es Nadie/ Oudéis: Mi nombre es Nadie, y Nadie me llaman mi madre, mi padre y mis compañeros todos. Nobody (Nadie) es un viaje, ‐como la Odisea‐ pero hacia dentro, a lo que somos.Este proyecto surge de la ignorancia de nadie. La cuestión de quién es quién y si somos o no quienes creemos ser, como Paul Benjamin, el protagonista del Leviatán, de Auster: Nadie puede decir de dónde proviene un libro y menos que nadie la persona que lo escribe. Los libros nacen de la ignorancia.
Nos interesa el problema de la identidad propia, su proyección pública, y su alteración, ya condensado con lucidez por Emily Dickinson (2012: 26):3
I 'M nobody! Who are you? / Are you nobody, too? / Then there's a pair of us‐ don't tell! / They they'd banish us, you know. (…) Soy nadie. ¿Tú quién eres? / ¿Eres tú también nadie? / Ya somos dos entonces. No lo digas: / lo contarían, sabes. (…) Fragmento Poema I 'M nobody!
3. Escribe Auster (2004: 67) en el primer poema de Desapariciones:
…y, por tanto, un lenguaje de piedras, / pues sabe que a lo largo de la vida / una piedra / dará paso a otra piedra // para crear un muro / y que todas estas piedras / han de formar la ingente suma // de pormenores.
Los actos que componen Nobody pretenden ser una suma de pormenores, acciones que hacen preguntas sobre las fronteras entre eso que llamamos realidad, ‐el cuerpo físico, lo experimentable‐ y la ficción o el lenguaje. Los dos conforman una realidad problemática, construimos la realidad a través del lenguaje, y no sólo la realidad, también nuestra realidad personal, nuestra identidad... Esa suma de piedras todas diferentes, entre la danza, la poesía, el tiempo, la memoria y el lugar que se maclan para construir un muro, serán siempre algo más que un montón de piedras.
4. Como sabemos una performance es el arte en el que la acciones de un individuo o un grupo en un espacio y en un tiempo determinado establecen una relación entre el artista y el público. El primer y fundamental componente de NBDY es su carácter performativo. La presencia de las intérpretes de danza butoh es lo que hace que el trabajo en tiempo real tenga sentido.
Para Valery la danza es poesía en movimiento. Optamos por relacionar la danza y la poesía, pues la primera permite construir desde cero ese segundo cuerpo, el cuerpo de la poesía, si esto provoca dudas nos quedamos con Raymond Carver Huye de lo que te cause indiferencia en la escritura, como lo harías en la vida.
La narración en NBDY apenas sigue el tipo de estructura clásica de planteamiento, nudo y desenlace, pensamos que el razonamiento poético está más cerca de las leyes por las que el pensamiento se desarrolla, y por tanto, la vida misma, que la lógica de la narrativa tradicional. De hecho, la poesía puede ofrecer estructuras retóricas más adecuadas para el trabajo en directo. En NBDY se utilizan dispositivos tales como asonancia, aliteración, onomatopeya y el ritmo para lograr efectos musicales. La ambigüedad, el simbolismo, la ironía abren el significado a múltiples interpretaciones. Del mismo modo, la metáfora y el símil crean un umbral de resonancia entre las diferentes imágenes ‐capas redundantes de significados‐ que posibilitan la formación de conexiones antes no percibidas.
5. En Japón se cree que el tiempo construye las cosas y que sólo cuando el tiempo pasa por ellas,点儿这它它们们们渐渐 revealan tal cual son. Las huellas del crecimiento de un árbol, las texturas musgosas de una roca, la erosión de las piedras en el lecho de un río, la superficie satinada de una superficie de madera muy usada…, a las huellas del paso del tiempo en la naturaleza y los objetos lo denominan "saba". Una equivalencia en castellano podría ser "pátina". La pátina del tiempo. La resonancia saba nos recuerda un presente siempre efímero, conformado por capas de un pasado que paradójicamente es lo único que permanece. El tiempo es siempre pasado, es siempre memoria.
Las imágenes filmadas de NBDY pretenden ese gran colector de tiempo recogido, aportan el saba, la repetición, detienen el tiempo, lo extraen, a la experiencia directa, presente, única, cruda, viva, de la danza butoh.
6. Observar desde fuera, con la mirada tranquila. No perturbar el transcurrir de los acontecimientos, no inmiscuirse en el espacio de la acción. Eso quisiéramos con nuestras piezas, observar y participar de la observación, para de nuevo observar y jugar a que ya estamos ahí, en el suelo, adivinando el próximo movimiento. Nuestras acciones siempre son ambivalentes, la belleza no existe en un solo lado. La verdad posee siempre dos caras. Afirmaciones trilladas, no demostrables a las que solo se pueden responder con ejemplos. Vale la pena detenernos en el relato "Sin palabras" de Yasunari Kawabata:
…El muchacho se volvió loco y lo recluyeron en un manicomio. Por ser peligroso no le permitían tener plumas ni tinteros ni lápices. Lo único que podía tener en la habitación eran resmas de papel de escribir. Cuentan que se pasaba el día frente al papel en blanco escribiendo... O, más bien, con la idea de que estaba escribiendo. Porque el papel permanecía en blanco. Lo que he dicho hasta aquí fueron los hechos. Lo que sigue es el relato de mi padre. Cada vez que la madre venía a hacerle visita el muchacho le decía: "Mamá, escribí algo. ¿Me lo lees, por favor?". Al ver la hoja de papel sin una letra, la madre sentía ganas de llorar. Sin embargo, mostraba un rostro sonriente y le decía: "¡Qué está muy bien escrito. Qué interesante!".
Con mucha frecuencia, importunada por los ruegos de su hijo, la madre le leyó la hoja de papel en blanco. Se le ocurrió contarle sus propias historias, haciendo ver que las leía. En eso consiste la idea de papá. La mamá le cuenta al joven su niñez. El joven loco cree que lo que escucha es el documento que él escribió con sus propias memorias. Los ojos le brillan de orgullo. La madre no sabe si él comprende o no lo que le cuenta. Sin embargo, al repetir la historia cada vez que lo visita, se va volviendo poco a poco más hábil hasta que llega un momento en que tiene la impresión de estar leyendo de verdad una obra de su hijo. Recuerda cosas que había olvidado. También los recuerdos del hijo se van torneando más hermosos. El hijo convoca el relato de la madre, colaborar con ella, reconstruye los hechos. No hay modo de saber si se trata del relato de la madre o del relato del hijo. Mientras la madre está contando la historia se olvida de sí. Puede olvidar la locura del hijo. Mientras el hijo escucha la lectura con tanta concentración, no es posible discernir si está loco o no. Durante esos instantes el alma de la madre y del hijo se funden en una sola. Se sienten felices como si estuvieran viviendo en el cielo... (Kawabata, 2007: 61‐62)
Éste relato, como toda obra, posee dos caras, dos miradas y dos lecturas, implica un esfuerzo de percepción, una suspensión del presente, para recrearse en el acto de contemplación en sí, y dejar que nuestra alma se funda en una sola.
7. Extrañar el lugar, verlo por primera vez, como el niño de La piel del cielo de E. Poniatowska (2001: 9‐10):
Mamá, ¿Allá atrás se acaba el mundo? (…) ¿Por qué el ojo no ve más allá? ¿Por qué no abarca más campo? ¿Entonces mamá, soy yo el que no da para más?
Como al niño, nos interesan las preguntas. El conflicto entre la experiencia y el saber que da esa experiencia, entre el azar y la necesidad de buscarle una explicación a lo que no la tiene: todo acto de creación quizás se pueda reducir a esto, preguntas que se lanzan y comienzan a rodar solas, sin rumbo fijo. Coetzee en su novela Esperando a los bárbaros, suelta meta-reflexiones que dejan caer los personajes sin que estos se den cuenta:
En cierto modo, sé demasiado; y una vez que uno se ve infectado de este saber no parece haber recuperación posible. Nunca debí haber cogido el farol para ver lo que estaba pasando en la barraca junto al granero. Por otro lado, no me era posible dejar el farol después de haberlo cogido. El nudo se enreda en sí mismo; no puedo deshacerlo (Coetzee, 2004: 33).
8. ¿Cómo empezar? pensando un guion, escribiendo un relato o por el contrario iniciando un movimiento, creando unas condiciones de contorno, un marco, un contexto y dejar que surja el ritmo. "Rythmos" del griego "rhéo", fluir de la vida a través de las acciones y los gestos de unos cuerpos desnudos en contacto con el frío suelo. Suelo movedizo el de la duda, deshaciéndose como los espacios evanescentes de G. Perec (1999: 139‐140):
Me gustaría que hubiera lugares estables, inmóviles, intangibles, arraigados; lugares que fueran referencias, puntos de partida, principios: … Tales lugares no existen, y como no existen el espacio se vuelve pregunta, deja de ser evidencia,…El espacio se deshace como la arena que se desliza entre los dedos. El tiempo se lo lleva y solo me deja unos cuantos pedazos informes...
9. En Nobody apostamos por la duda, pero no nos engañemos, también cogimos un farol y los problemas sobre el pensar y el percibir no son nuevos, sabemos que fueron tratados por Arnheim, percibimos ideas y conceptos de la realidad y son en realidad nuestros sentidos los que simplifican; nuestros sentidos piensan, abstraen y nuestra mente se dedica a restaurar el carácter analógico de los estímulos. Confiamos plenamente, evolutivamente, en la capacidad de completar y proyectar de nuestros sentidos, donde el todo es mayor que la suma de las partes, el nudo se enreda en sí mismo.
De nuevo Coetzee en su libro En medio de ninguna parte, nos recuerda, mejor nos hace ver y sentir, que una realidad dura, conformada en sucesivas capas de significados, se desprenda y se ablande para vagar sin rumbo, (ver, sentir, oír) transmutándose en ilusión:
El viento sopla por doquiera, surge de todas las rendijas, todo lo transmuta en piedra, en la piedra glacial, gélida hasta en lo más hondo, de las estrellas más remotas, las estrellas que nunca llegaremos a ver, las estrellas que viven su vida de una infinidad a otra, en la oscuridad y en la ignorancia, si es que no las confundo con planetas. Sopla el viento en mi habitación, sopla por el ojo de la cerradura, por las grietas; cuando se abra esa puerta el viento me habrá consumido, me hallaré en la boca de ese negro vórtice sin oír, sin tocar, engullida por el viento en los intersticios que separan los átomos de mi cuerpo, que silba en las cavernas detrás de mis ojos... (Coetzee, 2003: 79).
10. La verdad es puro movimiento. La experiencia de intentar atrapar la realidad siempre es múltiple, compleja, generosa y se expande hasta el infinito. Es un imposible llegar a conocerla plenamente pues al acercarnos la alteramos. Y al nombrar a las cosas seguimos relacionando, uniendo y fragmentando con, y en el lenguaje.
A veces, sin embargo, demasiadas veces, la relación es una simple fantasmagoría conceptual. No querer detener el flujo de la realidad, sino comprender y comprendernos en él. Dejarnos arrastrar, trastocar el sentido, forjar una ilusión…
¡No es justo! Nacida y arrojada a un vacío en medio del tiempo, no alcanza a comprender las formas cambiantes. Todo mi talento sirve solamente para la inmanencia, para el fuego o el hielo de la identidad que reside en el corazón de las cosas. La lírica es mi único medio, y no la crónica. Mientras me encuentro en esta habitación no veo al padre y al amo que se muere en su lecho, sino la luz del sol que se refleja en la impía brillantez de su frente perlada de sudor; me llega ese olor que tiene la sangre en común con la piedra, con el aceite, con el hierro, el olor que notan quienes viajan a través del tiempo y del espacio, que inhalan y exhalan en la negrura, la vacuidad, el infinito, ese olor que sienten al pasar a través de las órbitas de los planetas muertos, Plutón, Neptuno, los planetas aún por descubrir, tan distantes como ellos mismos (Coetzee, 2003:99‐100).
Aluvión de la fuerza del lenguaje como pasaje al conocimiento, si percibir es pensar, cualquier intento de comunicar algo en cualquier lenguaje, siempre supone una pérdida y un olvido de su locus‐lugar original. María Zambrano en Por qué se escribe (1987: 35, 38), lo expresa así:
Lo escrito es igualmente un instrumento para esta ansia incontenible de comunicar, de "publicar" el secreto encontrado, y lo que tiene de belleza formal no puede restarle su primer sentido; el de producir un efecto, el hacer que alguien se entere de algo. (…) El público existe antes que la obra haya sido o no leída, existe desde el comienzo de la obra, coexiste con ella y con el escritor en cuanto tal. Y solo llegarán a tener público, en la realidad, aquellas obras que ya lo tuvieron desde el principio (...).
¡No nos hacemos ilusiones!
Nobody. Guion de trabajo: Las Horas y Nadie con Nadie
Título: "Las Horas"
Medio: Performance / Audiovisual
Pieza seleccionada en la VI muestra de arte sonoro e interactivo InSonora
Lugar: La Tabacalera (c/ Embajadores 53) 23 de Octubre 2010
Acto Completo 24 min. Tráiler 4:16
Guion y Dirección: Antonio Rabazas
Intérpretes Danza Butoh: Tania Garrido e Nazaret laso
Música: Emanuel Nallin, Illo Muriel.
Audiovisual, cine, montaje, edición, realización: Antonio Rabazas, Denica Veselinova. [En línea], disponible en: vimeo.com/22858485
La pieza "Las Horas" es un acto de un proyecto mayor titulado Nobody. Fue seleccionada y presentada en la VI muestra de arte sonoro e Interactivo INSONORA 2010. Se realizó un trabajo site specific en el edificio de la antigua Tabacalera en Madrid y ahora reconvertido en un centro de propuestas culturales experimentales. Tiene una duración de 24 min. en allusion a las 24 horas del dia. Siguiendo las premisas esteticas de Aristoteles: concentrar totalmente una historia en un solo dia solar (es decir desde que sale el Sol hasta que vuelve a salir).
Las dos interpretes: el yin y el yan realizan el ciclo completo dia noche ‐ noche dia, restringidas en dos cuadrados de luz fluorescente de 1.20 x 1.20 cm. uno rojo y otro azul. El reto para nosotros ha sido esta constriccion ya que nuestros anteriores trabajos utilizaban el lugar en toda su extension. Bergson, el filosofo frances, hizo una importante distincion entre espacio y tiempo: en el espacio opera la materia, en el tiempo la conciencia, para este acto elegimos como problema principal la gestion del tiempo para ver si en ultima instancia llegamos a la conciencia.
Nos interesa la estructura usada por Tarkovski en Sacrificio sobre todo el comienzo: Unos titulos de credito que duran mas de cinco minutos, se escucha el bello Erbarme dich mein gdt (Apiadate de mi Dios mio) de J. S. Bach y los creditos se suceden sobre el lienzo La adoracion de los reyes magos, de Leonardo da Vinci.
Esto da paso a un plano secuencia de mas de nueve minutos de duracion, en el que Alexander un ex actor y profesor de estetica y critica de arte, vive apartado con su familia en una isla escandinava. Es el dia de su cumpleanos y le planta un arbol, casi en la playa de la isla, a su hijo (Gossen) de seis anos de edad, quien no puede hablar. El nino le acompanay Alexander le comienza a explicar por que planta el arbol contandoles una historia que versa sobre un monje:
Habia una vez, hace mucho tiempo... un viejo monje que vivia en un monasterio ortodoxo. Su nombre era Pamve. Y una vez seco un arbol en la ladera de una montana igual a este. Luego le dijo a su joven pupilo, un monje llamado Ioann Kolov, que deberia regar el arbol cada dia hasta que este reviviera. … En fin, cada manana temprano Ioann llenaba un cubo con agua y salia. Subia la montana y regaba el arbol seco y en la noche cuando oscurecia volvia al monasterio. Hizo esto durante tres anos. Y un buen dia, subio a la montana y vio que el arbol entero estaba cubierto de flores!
Piensa lo que quieras, pero un metodo, un sistema, tiene sus virtudes. Sabes, a veces pienso, si cada dia, exactamente a la misma hora, uno tuviera que realizar, el mismo y unico acto, como un ritual, sin cambiar, sistematicamente, cada dia a la misma hora, el mundo podria cambiar.
En esta pieza esculpimos el tiempo como Tarkosvki, trabajamos el metodo, el sistema, la repeticion, el ritual, para activar nuestra conciencia, como lo hace tambien la pieza Fur Alina de Arvo Part.
Cuatro grupos de movimientos son ejecutados por las dos interpretes, divididos en dos secuencias de despliegue y repliegue, dia-noche-noche-dia, a su vez, estas series estan desplazadas ½ en cada ejecutante. Obviamente cada una posee un timbre propio que las dota de una identidad peculiar, los mismos gestos son cualitativamente diferentes subrayados por el bano de azul y rojo. Pensamos en la estructura de la envolvente de onda del sonido y en sus complejas variaciones de amplitud: ataque, caida, sostenimiento y liberacion.
¿Y…?
Regar el arbol cada dia contra toda logica para que algo cambie. Activar la inteligencia a traves de las series temporales. Tomar conciencia del tiempo ciclico. Provocar la reflexion sobre la suma de tiempos que hemos necesitado para llegar a ser lo que somos. Disfrutar la armonia oculta, la belleza no proclamada, la que nos es dada todos los dias en cada amanecer y en cada ocaso. Sentir el ritmo, fluir con la vida…
Nobody. Guion "Nadie con Nadie"
Medio: Performance / Audiovisual
MATADERO-MADRID El ranchito Residencia de espacios 06/2011_10/2011
Guion y Direccion: Antonio Rabazas
Interpretes: Tania Garrido e Isabel Sanchez
Musica: Emanuel Nallin, Antonio Rabazas
Audiovisual, montanje, edicion, realizacion: Maite Angulo, Antonio Rabazas, Denica Veselinova.
Vestuario: Cristina Maser. Nobody NBDY: 30/09/2011 Acto Completo 16 min.
Acto 3: Nadie con nadie.
La pieza Nadie con nadie es un acto de un proyecto mayor titulado Nobody.
La verdad necesita de un gran vacio, de un silencio donde pueda aposentarse, sin que ninguna otra presencia se entremezcle con la suya, desfigurandola (Zambrano, 1987:36).
No solo lo fugitivo permanece y dura
En medio de ninguna parte…
Donde estoy?
Quien soy?
En la montana vacia no se ve un hombre,
Solo se oye el eco de voces humanas.
Vuelven las sombras, entran profundo en el bosque,
Otra vez brilla el sol, sobre los liquenes verdes.
Wang Wei (699-759 D. De C.)
Luz artificial fluorescente azul y roja, extrana, en el suelo ilumina poco, define un cuadrado de 6 x 6 m. aprox. Dos personajes femeninos sentados permanecen inmoviles mirando a lugares opuestos en una sala impersonal, intemporal quizas futura, por las luces rojas y azules, quizas esten en una nave o estacion espacial… vestidos con trajes oscuros que recuerdan a uniformes de internados.
Parece que estuvieran alli hace mucho, mucho tiempo. Abren los ojos, intentan reconocerse, no parecen reconocen el lugar, no saben donde estan ni que hacen alli. Efectuan movimientos enfrentados muy medidos ante un espejo imaginario un personaje mueve al otro, sin embargo se encuentran de espalda… trabajo muy tecnico sincronizacion maxima de tiempo y espacio, movimientos ritmicos simetricos, composicion en plano frontal. Reaccionan se levantan y se descubren, movimientos efecto espejo, comienzan a reconocer el espacio, lo recorren manteniendo siempre una posicion relativa lo mas alejada posible de la otra. Adoptan posiciones de animales, reactivan su propio cuerpo, se observan y por fin se acercan. Se tantean, gestualizan, repiten los gestos, de la sincronia pasan a un intento de comunicacion. Una realiza un movimiento y lo otra lo repite despues. Esta realiza movimientos mas complejos la otra no puede seguirlos, determinar hacer movimientos propios independientes. Parece que operando discursos ‐movimientos‐ no sincronizados tambien se comunican, juegan de nuevo a repetirse, se tocan… esto las altera, se separan y comienzan una serie de movimientos freneticos, como maquinas automaticas, paran, extienden los brazos en cruz y giran sobre si mismas como giróvagas, lentamente, lentamente… como si ya no se gobernaran por si mismas. Se sientan de nuevo, escena inicial, dos personajes femeninos sentados permanecen inmoviles mirando a lugares opuestos…
No se sabe si estas acciones forman parte de un protocolo de activacion programado cada cierto tiempo, no se sabe si son humanas o maquinas con esa apariencia, no se sabe si son una muestra de lo que sucede en infinitas salas o son las unicas, las ultimas supervivientes de unos seres ya desaparecidos hace mucho, mucho tiempo…
I 'M nobody! Who are you? / Are you nobody, too? / Then there's a pair of us—don't tell!
Musica: Remix de Alva Noto & Ryuichi Sakamoto & Karl Kliem ‐ Insen live: ax Mr L. 5.30' con paisajes sonoros tomados de la calle.
Referencias contemporaneas.
Este proyecto es deudor de una serie de trabajos realizados por equipos de artistas que buscan nuevos nexos entre las artes y las tecnologias con la ampliacion de sus propias fronteras disciplinares: Robert Wilson, Shiro takatani, Dumb Type, Saburo Teshigawara, Mia Makela, Du Zhenjun, Robert Lepage, Granular Syntesis, Ulf Langheinrich, Kurt Hentschläger.
Obras citadas
- AUSTER, P. (2004): Pista de despegue: selección de poemas y ensayos, 1970‐1979. Anagrama, Barcelona.
- COETZEE, J.M. (2003): En Medio de Ninguna Parte. Mondadori, Barcelona.
- COETZEE, J.M. (2004): Esperando a los Bárbaros. Mondadori, Barcelona.
- DICKINSON, E. (2012): El viento comenzó a mecer la Hierba. Nórdica Libros, Madrid.
- KAWABATA, Y. (2007): Primera nieve en el monte Fuji. Belacqua, Barcelona.
- PEREC, G. (1999): Especies de espacios. Montesinos, Barcelona.
- PONIATOWSKA, E. (2001): La piel del cielo. Santillana, Madrid.
- ZAMBRANO, M. (1987): Hacia un saber sobre el alma. Alianza, Madrid.
Obras consultadas
- ARNHEIM, R. (1998): El pensamiento visual. Paidós, Madrid.
- CALVINO, I. (1993): Si una noche de invierno un viajero. Siruela, Madrid.
- VV.AA. (2007): La forma que piensa. Tentativas en torno al cine‐ensayo. Gobierno de Navarra Prensa Publicaciones, Pamplona.
- VV.AA. (2006): Mystère Marker. T&B editores, Madrid.
Acciones.
Nobody Performance "Las Horas" Edificio Tabacalera Festival InSonora VI Madrid 2010 [En línea]. Disponible en vimeo.com/22858485
Nobody Matadero-Madrid 2011. Disponible en www.dailymotion.com/video/xv4e75_nbdy-matadero-2011_creation