Introducción
La guerra en España sería uno de los detonantes del exilio de los llamados "niños vascos", conjunto de los niños evacuados del País Vasco, entre 1937 y 1938, con diferentes destinos como fueron Francia, Bélgica, Gran Bretaña, Méjico o la URSS e, incluso en menor número, Suiza, Holanda o Dinamarca. Cerca de 4000 niños evacuados desde Bilbao llegaron en mayo de 1937 a Southampton a bordo del transatlántico vapor Habana. En este contexto histórico se plantea una aproximación a la vida y a la dedicación a los niños y niñas españoles de algunas mujeres excepcionales. Una aproximación a su biogra-205 fía, el estudio de su trabajo, y la lectura de su bibliografía, ofrecen un interesante panorama en el que destacan importantes figuras de la política y la sociedad inglesa. Y, muy especialmente, la española Margarita Comas, y la inglesa Chloe Vulliamy, ambas ejemplo significativo de dedicación a los niños españoles refugiados en Inglaterra entre 1937 y 1949. Este trabajo parte de la comunicación presentada al II CICELI 2020 celebrado virtualmente en Valencia por motivos de la alerta sanitaria por covid-19, titulado "Mujeres en la educación intelectual, emocional y en igualdad de los niños refugiados en Inglaterra (1937Inglaterra ( -1949))". Desde ese congreso hasta hoy en día, hemos continuado el objeto de nuestra investigación ampliando y contemplando diferentes perspectivas como la que aquí presentamos.
Los "niños vascos": niñas y niños españoles refugiados en Inglaterra.
La experiencia de ser exiliado y niño es la de un doble exilio. A la desazón que supone dejar atrás tu lugar de origen, hay que sumar el miedo que se instala en quienes se ven obligados a abandonar a sus padres sin saber si alguna vez los volverán a ver. Solo serán tres meses, les dijeron, pero fueron muchos más. Años, incluso, toda una vida, para algunos de ellos.
A pesar de las reticencias del gobierno inglés, y de los reparos de algunos sectores de la sociedad inglesa, la guerra en España contó con la atención y el interés de numerosas personalidades y diferentes asociaciones de carácter humanitario que trabajaron para ayudar desde su país, y también sobre el terreno en plena contienda española. A iniciativas como las emprendidas por Leah Manning en The Spanish Medical Aid Committee; las de mujeres artistas como Felicia Browne en el Artist International Association, o escritoras como Vera Brittain y Virginia Woolf en el Milk Found Appeal; la de la periodista, corresponsal en el País Vasco para el Daily Worker, Elisabeth Wilkinson, en The Spanish Women's Committee for Help to Spain; o la de Edith Pye en el Friends Service Council y en la comisión internacional de auxilio a los niños refugiados de España, en Ginebra, hay que sumar las visitas que muchas de estas mujeres hicieron a España para observar in situ la situación de la población civil, y poder gestionar la ayuda que requería la sociedad española, así como su implicación en sesiones parlamentarias, mítines, reuniones de las diversas asociaciones, campañas para recaudar fondos y artículos en prensa. Finalmente, a fin de poder canalizar las peticiones al gobierno inglés, y orga-nizar adecuadamente la llegada de ayuda a España, la reunión de un importante número de estas asociaciones supuso el nacimiento, el 6 de enero de 1937, del National Joint Committee for Spanish Relief (NJCSR), cuyo primer trabajo consistió en unir fuerzas y recursos a nivel nacional de todas las iniciativas surgidas. Fue nombrada presidenta Catherine Marjory Ramsay, duquesa de Atholl, diputada por West Perthshire desde 1923 hasta 1938, y como vicepresidenta Eleanor Rathbone, diputada independiente por las universidades. Contó con la participación de muchas mujeres involucradas en la ayuda a España como la mencionada Leah Manning, "una experimentada educadora, reformadora social y parlamentaria laborista en los años 1930 y 1940." (Arrien, 2014: p. 105).
Otro paso importante fue la constitución, en mayo de 1937, del Basque Children's Committee, bajo el paraguas del NJCSR, con la misma presidencia de la Duquesa de Atholl, y como vicepresidenta Eleanor Rathbone, a fin de encargarse específicamente de los detalles de la vida de los niños evacuados en Inglaterra y, más tarde, de la repatriación de los mismos.
La organización de la evacuación se llevó a cabo por parte del departamento de Asistencia Social del Gobierno Vasco que llevó una inscripción detallada de los niños evacuados a Gran Bretaña, y siguió las recomendaciones que desde allí se hicieron: "Se hizo teniendo en cuenta que los expedicionarios debían pertenecer a todos los partidos políticos y formaciones sociales, de acuerdo con la proporcionalidad que acusaban las fuerzas de dichos partidos." (Arrien, 2014: p. 132) Tras muchas discusiones, se llegó a un acuerdo y, finalmente "no pasaron de 3861 [...] Entre los pasajeros menores, comprendidos entre los 7 y los 15 años, 1.705 eran niñas y 2.156 niños." (Arrien, 2014: p. 134). La gran mayoría de los niños viajaron en compañía de sus hermanos. Iban acompañados por 95 maestras, 120 auxiliares, 15 sacerdotes, y dos médicos junto a varias enfermeras.
La disposición de las colonias correspondió principalmente a los comités locales integrados en el BCC, bajo el NJCSR. También el Ejército de Salvación, o la iglesia católica, se encargaron de la organización de algunas colonias. Sin embargo, fueron los comités locales los que mayor número de colonias establecieron y gestionaron. Aunque es difícil establecer el número exacto de colonias, el total se aproxima a 98, repartidas por toda Inglaterra. Las diferencias entre las colonias fueron significativas, lo que contribuyó a que las experiencias de los niños y niñas alojados en cada una de ellas fuera distinta. Así lo recoge Sabín (2011) "Fundamental differences among these colonies have been reported with regard to how they were managed and how they catered for the children. On the one hand, there are accounts which describe the life at the colonia as a thoroughly enjoyable experience [...]. On the other hand, some informants provide testimony of highly negative experiences" (p. 76). A esto hay que añadir el hecho de que algunas colonias se crearon y cerraron con relativa rapidez, lo que supuso que muchos niños fueran de una a otra colonia hasta que finalmente recalaron en una definitiva. La gestión de las colonias según estuvieran bajo la organización del Ejército de Salvación, la iglesia católica o los comités locales del BCC, influyó también en la experiencia que los niños y niñas tuvieron del exilio inglés.
A fin de llevar una revisión de los problemas que había en las colonias y de poder ofrecer ayuda para solucionarlos, el NJCSR nombró a Frida Stewart para que las recorriera e informara de todo lo que viera. Jackson (2010) recoge sus palabras a partir de una entrevista de 1995: "Casi sesenta años después, todavía le resultaban fascinantes las características distintivas de cada albergue. Decía: 'me hizo comprender lo importante que es el ambiente para los niños, a cierta edad, cómo se amoldaban los niños a los diferentes comités que los cuidaban'" (p. 122).
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A la experiencia de la evacuación y la llegada a Inglaterra, habrá que sumar, pues, la experiencia de vida en las colonias. Y, más tarde, la experiencia de la repatriación. En 1938 muchos de los niños evacuados fueron repatriados tras ser reclamados por el estado español, con el apoyo de las autoridades inglesas que en todo momento mantuvieron que la estancia sería temporal, y ante los problemas que para muchos de los comités locales suponía el mantenimiento de las colonias. A pesar de las reticencias del BCC para la repatriación total de los niños, y las discusiones en el propio seno del Comité sobre los niños que deberían volver y las opciones para aquellos que se quedaran, a finales de 1939 solo permanecían en Inglaterra unos 500 niños, repartidos en seis colonias que se fueron cerrando paulatinamente hasta que en 1948 cerró la última de las colonias, The Culvers, en Carshalton, cuando todavía quedaban en Inglaterra aproximadamente 300 de los niños y niñas que llegaron a Southampton a bordo del Habana en mayo de 1937.
Mujeres excepcionales para tiempos convulsos
El inicio del siglo XX fue un momento excepcional para las mujeres en general, y muy especialmente para las mujeres inglesas. De esa excepcionalidad histórica nacieron mujeres excepcionales que contribuyeron con su trabajo, su compromiso político y social, y el legado de su obra, a que la historia de las mujeres sentara las bases de lo que fue el conjunto del siglo, y se encaminara con paso firme hasta alcanzar el siglo XXI. "A new century demanded a new woman and she duly arrived, though opinion differed on how she was to be defined and what her freedom entailed" (Rowbotham, 1997: p. 7).
La perspectiva del tiempo permite encontrar los elementos de base que a lo largo del siglo definirán a esa nueva mujer y lo que supusieron todas las libertades que fue adquiriendo. Las mujeres inglesas de los años 30 y 40 demostraron un compromiso más allá del activismo sufragista o político. Lucharon por un mundo más justo no solo para las mujeres sino para la sociedad en general, y se involucraron activamente en la ayuda social y humanitaria. Alcanzaron la tribuna política, apoyaron la paz y la libertad, el cuidado de las mujeres y los niños, la salud y la educación, el acogimiento de exiliados y refugiados, el fomento de la igualdad, y el fomento de la interculturalidad.
Educación, conciencia social y creación son tres de los aspectos fundamentales que definen a estas mujeres: tuvieron acceso a estudios universitarios, vivieron de primera mano los movimientos del feminismo sufragista, y fueron creadoras, autoras de una obra que fue magisterio y perpetuación de su experiencia vital y de su trabajo por la educación y el cuidado de mujeres y niños. Estos son solo algunos ejemplos de esas mujeres, todas ellas implicadas en el bienestar, el cuidado y la educación de los niños refugiados españoles en Inglaterra.
Leah Manning (1886Manning ( -1977)) Deep anxiety felt here as to part National Joint Committee will play in caring for children stop have already sent three cablegrams asking for this information stop Vasc Government willing charter vessel bring 4.000 to England stop would also like to send young mothers stop constant air raids on city stop repetition Guernica feared any day stop if lives of thousands of women and children are to be saved the National Joint Committee must act rapidly also send me the information by return so that I may assist Basque Government complete arrangements. Leah Manning.
Tras la II Guerra Mundial se dedicó a la enseñanza, centrando su vida en favor de la educación y el cuidado de las mujeres y los niños. En su primer libro What I Saw in Spain (1935) recogió las impresiones de su viaje a España y la revuelta de Asturias en 1934. Y en su autobiografía A Life for Education. An Autobiography (1970), detalló todos los pormenores de sus visitas a España, así como la preparación, organización y detalles de la evacuación de los niños vascos a Inglaterra en 1937, de los que se ocupó a su llegada y a los que nunca abandonó.
Catherine Marjory Ramsay, Duquesa de Atholl (1874Atholl ( -1960)). Diputada por West Perthshire en 1923, fue Subsecretaria de Educación de 1924 a 1929. Como Presidenta del National Joint Committee for Spanish Relief y del Basque Children's Committee visitó España en numerosas ocasiones y trabajó para la evacuación de los niños españoles a Inglaterra. Mantuvo una clara postura contra la política de no intervención del gobierno inglés en la guerra española, así como contra la política de apaciguamiento frente a los despliegues de la Alemania de Hitler. En su libro más importante, Searchlight on Spain (1938), narró sus impresiones sobre los acontecimientos vividos en la España de la Guerra Civil. El libro se convirtió en un éxito, vendiendo miles de copias en las primeras semanas de su publicación, y se tradujo a varios idiomas.
Eleanor Rathbone (1872Rathbone ( -1946)). Estudió en Somerville College, uno de los primeros colleges de Oxford para mujeres, fundado en 1879. En 1909 se convirtió en la primera mujer en el ayuntamiento de Liverpool. En 1929 fue nombrada presidenta del National Union of Societies for Equal Citizenship, lo que había sido el National Union of Women's Suffrage Societies. Diputada independiente por las universidades desde 1929 hasta su muerte, criticó la política de no intervención en España, así como la política de apaciguamiento frente a Alemania. Fue Vicepresidenta del National Joint Committee for Spanish Relief y del Basque Children's Committee y visitó España en numerosas ocasiones junto a la Duquesa de Atholl, participando activamente en el movimiento por la evacuación de los niños y el auxilio al pueblo español durante la guerra.
Grace Vulliamy (1878Vulliamy ( -1957)). Nacida en el seno de una familia de clase media alta, era la hija número once de los trece hijos del abogado y juez de Ipswich Arthur Frederick Vulliamy. Su madre Anna Marie Museur Vulliamy era belga. Se formó como enfermera de salud mental trabajando en Holloway Sanatorium, y obteniendo el certificado de enfermera de la Medico Psychological Association. Durante la I Guerra Mundial fue una de las primeras inscritas en el Women's Emergency Corps, asociación en la que se integraba personal asalariado y personal voluntario, y cuyas principales atenciones estaban dedicadas al auxilio de los refugiados, el empleo para las mujeres, el auxilio a las viudas de los soldados, así como a los ciudadanos ingleses en el extranjero. En 1838, con la financiación del NJCSR, abrió un comedor para heridos en la Guerra Civil de España, donde estuvo acompañada por sus sobrinas Chloe y Hope Vulliamy quienes, como su tía, habían estudiado idiomas, hablaban español, y estaban educadas para trabajar y ayudar a los demás. Su máxima siempre fue "Real happiness or rather worthwhile happiness I do feel comes from helping others when one can and that is in your nature to do" (Storr, 2018: p. 250).
Hope (Poppy) Vulliamy (1906Vulliamy ( -1992)). Hija de Lionel Vulliamy, hermano de Grace, abogado y Juez de Ipswich, estudió en Oxford y visitó España en numerosas ocasiones. Colaboró en la ayuda a los niños españoles a su llegada al campo de Stoneham en mayo de 1937. Se ocupó de la colonia de Oakley Park, que más tarde se trasladó a Oxfordshire. El recuerdo que de ella recogen las crónicas de los niños es el de una mujer con un compromiso claro por la mejora de la situación de los niños y las mujeres, buscando en todo momento no solo sacarlos de la zona de conflicto, sino dándoles un bienestar y educación para hacer de su estancia en el exilio una experiencia menos dolorosa. "Poppy Vulliamy -a lady who never took no for an answer-suggested that he might find room for a group of Basque boys in her care. Lord Faringdon offered them a lodge beside the lake on his estate" (Murphy, 2004: p. 4). En 1938, poco después de volver de un viaje a España, en un acto en New College, en Oxford, Poppy Vulliamy narró las vicisitudes de la sociedad española en guerra, y pidió al auditorio ayuda para la colonia de niños españoles de Faringdon, como recogió el Oxford Mail en una noticia, cuya transcripción ofrece la BCA'37 UK: "The majority of the children there have parents who are enduring all the horror of which she spoke. She therefore urged that help for the home should be forthcoming. The result of the meeting was that five boys were adopted".
Cora Blyth Portillo (1919Portillo ( -2014)). Creció en una familia conservadora. Estudió francés y español en St. Hilda's College, Oxford, y ayudó dando clases de inglés en la colonia española de Aston, donde conoció a Luis Portillo, español exiliado que se ocupaba de los niños de la colonia, y con quien se casaría en 1941. Para Cora Portillo, la lucha contra la conciencia de clase fue lo que la movió en su implicación con los niños españoles, consciente de que la igualdad empezaba en la educación y en la inclusión. Como recoge Jackson (2010) a partir de las conversaciones con Cora Portillo [Mi madre] tenía una marcada conciencia de clase […] Cuando cumplí siete años, conocí a una niña que vivía a dos casas de la mía. Era hija de un pintor de brocha, creo. Y a mi madre no le hacía mucha gracia. Por ejemplo, no podía dejar que entrara en casa, y aquello me daba mucha vergüenza porque yo me daba cuenta (p. 42).
Su vinculación con los niños de las colonias se mantuvo siempre viva, especialmente con The Culvers, de la que se ocupaban Chloe Vulliamy y Pepe Estruch.
Margarita Comas Camps (1892-1973)
Figura reconocida como maestra, profesora, científica y doctora en Ciencias Naturales, tanto por sus escritos como por los estudios realizados por importantes investigadores y publicados sobre ella y su obra. Esto implica reconocer y valorar su importante labor en las diferentes áreas en las que trabajó y de la que afortunadamente se han conservado fuentes documentales que han generado una amplia investigación y extensa bibliografía. Su manifiesto de vida fue su acción en cada una de las decisiones que jalonan su camino lleno de experiencias académicas en España, en Francia y especialmente en Inglaterra, donde al final de la Guerra Civil española, exiliada, sin poder ver a su familia, persistió en su trabajo en relación a la educación. Por un lado, su trabajo burocrático en sus visitas a las colonias para informar al gobierno republicano y al Basque Children´s Committee. Dentro de aquella dura realidad, hay que destacar su implicación y defensa de los niños y niñas vascos de las colonias inglesas para que no perdieran su lengua materna y la cultura española. Hija de Rita Camps Mus y del maestro Gabriel Comas Ribas, nació en la isla de Menorca, en Alaior en 1892. Su progenitor, maestro y estudioso de las innovaciones en la enseñanza pretendía "superar l´ensenyament passiu i memoristic i fer un ensenyament integral, dirigit a la formació de persones" (Sureda, 2009: p. 33). Estaba en la línea de la Escuela Libre de Enseñanza donde Gabriel Comas presentó a Margarita en 1911, ya como maestra, y ésta lo acompañó en un viaje de estudio de la renovación pedagógica a Francia en el que, gracias a la Junta de Ampliación de Estudios que le había asignado una plaza de lectora en l´École normale d'institutrices du Tarn, Margarita obtuvo el título que le permitiría ser profesora de primaria en Francia.
Margarita, además de la mencionada estancia en Francia, estuvo ejerciendo como profesora de Física, Química e Historia Natural en la Escuela Normal de Maestras de Santander. Como secretaria tuvo, entre otras tareas, la de la redacción de la memoria del curso, en la que aprovechó para describir la marcha del centro, destacando la preocupación por que los estudios ofrecieran una mejora física, moral e intelectual de las alumnas, con mayor énfasis en la formación general que en la adquisición de conocimientos, con un apartado sobre el aprendizaje directo y las excursiones. Tal y como recoge Delgado (2009), para Margarita Comas el modelo a seguir para la enseñanza de la ciencia debe "diseñar y proponer tareas que posibiliten la actividad indagadora de los alumnos, y la aplicación del conocimiento obtenido al planteamiento y resolución de nuevos problemas" (p. 274).
A esas experiencias aplicadas directamente al aprendizaje activo se puede sumar su interés por la investigación que la llevó a solicitar otras becas para su formación como la concedida en 1920 en el Bedford College for Women de la Universidad de Londres. En 1922, publicó sus observaciones en el trabajo titulado "La enseñanza elemental de las ciencias en Inglaterra" en el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza. De entre ellas podemos señalar la siguiente recomendación:
Las Ciencias, reclaman, con justicia, un sitio en la escuela… sirven para humanizar las mentes de niños jóvenes. Juntamente con la Literatura y el Arte la Ciencia es una de las grandes expresiones históricas del espíritu, y, en consecuencia, tiene tanto derecho como aquellas a un sitio preeminente y extensivo en el programa escolar (Comas, 1922: p. 82).
Sin duda y en el contexto de la educación para niños y niñas, en aquellos años, se trataría de una importante reflexión y aportación en la defensa de la renovación pedagógica y en el estudio de las ciencias.
Margarita Comas continuó con sus investigaciones, publicando numerosos artículos de investigación en revistas españolas y extranjeras y presentando sus tesis en 1928. Interesa destacar las bases teóricas y prácticas de su formación, fundamentalmente abierta a la enseñanza integral, a su experiencia docente e investigadora, y a la búsqueda de una práctica directa de los fundamentos de la renovación pedagógica, tanto en España como en Francia e Inglaterra. Algunas de sus aportaciones más importantes sobre la educación científica fueron publicadas en la Revista de Pedagogía: "Las ciencias en la escuela" (1925). "La enseñanza de las ciencias físico-naturales en Francia" (1926). "La enseñanza de las ciencias" (1927). "La enseñanza de la biología" (1929). "Las escuelas nuevas inglesas" (1930). "El método Mackinder" (1930). "El método de proyectos en las escuelas urbanas" (1931). "La coeducación de los sexos" (1931). "Algunos problemas biológicos" (1933). "Las ciencias naturales en la escuela" (1936).
Iniciada la Guerra Civil española, Margarita fue comisionada por la Universidad de Barcelona, con el objetivo de realizar tareas de propaganda y de colaboración con las asociaciones inglesas que colaboraron a favor del gobierno de la República española. De igual forma el embajador de dicho gobierno, en Londres, Pablo de Azcárate valoraba positivamente la labor y entrega personal de Margarita Comas y sugería al subsecretario del Ministerio de Instrucción Pública, añadir la "inspección de todo cuanto se refería a la educación de los 4.000 niños vascos que se encontraban en diferentes partes de Inglaterra… el 18 de julio de 1937 fue nombrada delegada del mencionado Ministerio." (Delgado, 2009: p. 115). Margarita fue bien recibida por los miembros del Basque Children's Committee, la conocían porque había colaborado con ese Comité para recaudar fondos. Lo que el Ministerio de la República pretendía era que todos esos niños recibieran la educación e instrucción que los unía a la cultura española en el tiempo que estaban en el extranjero pensando en su vuelta.
En esa etapa inglesa, en el ámbito de la teoría pedagógica, y como expresión de su interés por sentar las bases de una nueva educación, colaboró activamente con New Education Foundation, llegando a ser presidenta de la sección española desde 1933 hasta 1947.
In particular the ideas of democracy, world citizenship, international understanding and world peace would be a significant part of her work as a teacher and activist for these ideas. I will consider first her work as a fighter for the rule of democracy and then her work as a teacher in England, though as we will see, there were times when these two came together. (Ryan, 2009, p. 13).
Como parte de su trabajo en el Basque Children's Committee, visitó las colonias en las que permanecían acogidos los niños y niñas vascos llegados en 1937. Estas visitas le permitían conocer el estado en el que se encontraban los niños y niñas refugiados. Su mayor preocupación era que no perdieran el español ni las referencias culturales de lo español, a pesar de que muchos de ellos iban a la escuela inglesa, y los más mayores se habían incorporado al mundo laboral inglés.
En el mes de noviembre de 1939, Miss Rathbone, vicepresidenta del Basque Children's Committee y la entonces secretaria, Betty Morgan, le ofrecieron ese trabajo burocrático de secretaria. Al año siguiente, en julio, Margarita informaba a Juan Negrín y a Pablo Azcárate del número de chicas y chicos vascos, 427, que seguían en Inglaterra y de la complicada situación a raíz del inicio de la segunda guerra mundial, aunque algunos vivían con familias inglesas volvieron a depender del Comité. Comunicaba que "el Foreing Office quiso repatriar a todos los niños, y cómo se llegó al acuerdo de dividirlos en un cierto número de categorías, respetando la voluntad de los chicos mayores que no querían volver por razones políticas" (Delgado, 2009, p. 121). Además, le preocupaba la formación educativa de esos chicos y chicas españoles en Inglaterra. Propuso preparar para ellos unos cursos por correspondencia, en dicha tarea implicó a maestros y profesores entre ellos a Janet Perry para trabajar con ella en las lecciones de lengua española para los pequeños. A pesar de su entrega la realidad de la difícil situación económica del Basque Children's Committee complicó el programa de Margarita Comas. Esta se sumó a otra nueva opción la de instituir el Hogar español con diferentes grupos de españoles en Inglaterra que se unieran en esa asociación, en defensa de la cultura española. En el mes de octubre de 1941 se inauguró, aunque tuvo una corta andadura en menos de tres años cambió, entre otros, de sede y de nombre. Las circunstancias de Margarita en Inglaterra cambiarían cuando Esther Simpson, secretaria de la Society for Protection of Science and Learning se puso en contacto con ella para saber en qué situación se encontraba. Margarita le hizo saber que trabajaba para el Basque Children's Committee y la International Commission for War Refugee. Asimismo, le informaba de la realidad económica de dichas entidades, en graves dificultades con exiguos fondos de ahí su inquietud de perder su trabajo y por tanto mencionaba su deseo e interés de poder impartir clases en su calidad de profesora de Ciencias. Al fin lo pudo conseguir y "en la primavera de 1942 Margarita marchó a Devon para integrarse en el profesorado de una escuela nada convencional: Dartington Hall […] Sin abandonar por ello su labor con los niños vascos." (Delgado, 2009: p. 125).
Su nueva etapa pedagógica en el Dartington Hall sería de gran interés al añadir al trabajo que ya realizaba lo que realmente le fascinaba y para lo que se había preparado: la enseñanza de las Ciencias. En su Contribución a la Metodología de las Ciencias Naturales recoge la esencia de su pensamiento para despertar el interés por la naturaleza, algo que su trabajo en Dartington Hall le permitió llevar a la práctica y convertirlo en un modelo pedagógico "enseñando, al mismo tiempo, dónde y cómo pueden adquirirse los conocimientos que en un momento determinado se deseen, los libros pasarán a un lugar secundario y la adquisición de datos de primera mano, la observación, la experimentación, las excursiones, ocuparán el preferente" (Comas, 1937, p.162). Dartington Hall, un centro independiente que basaba su pedagogía en una combinación por igual de aprendizaje de los conocimientos y educación de la opinión y el pensamiento, en el que los alumnos eran libres de asistir o no a las clases, y los profesores podían desarrollar estas a su conveniencia, supuso una fuente de teoría y práctica pedagógica con la que pudo ayudar de forma significativa al personal de las colonias a organizar sistemas de gestión de las mismas y de enseñanza y cuidado de los niños y niñas que vivían en ellas.
Chloe Armorel Vulliamy (1905-1980)
Hija del Juez de Ipswich, se crió sin duda influida por el trabajo y dedicación a los refugiados de su tía Grace Vulliamy, con quien su padre mantenía una estrecha relación de hermanos, atendiendo a sus asuntos económicos y visitándola, incluso, en su trabajo con refugiados en Holanda y en Polonia. Estudió español en Oxford y vivió en Tossa, en la Costa Brava, con su hermana Poppy Vulliamy, donde ayudaban en el auxilio a la población durante la Guerra Civil española. Vivían en el Hotel Casa Johnstone, propiedad de una pareja de ingleses, la escritora Nancy Johnstone y el periodista Archie Johnstone, que servía de refugio para los ingleses que participaban en la ayuda a los españoles, y también para albergar a miembros de las Brigadas Internacionales.
De vuelta a Londres, sus esfuerzos por el cuidado de los niños vascos refugiados se tradujeron en su trabajo en el Ipswich and District Committee for Spanish Refugee Children, así como en el Basque Children's Committee. Su trabajo en las colonias de Ipswich y en The Culvers, junto a Pepe Estruch, exiliado español, profesor y cuidador de los niños de la colonia, le permitió reflexionar sobre los modelos pedagógicos y la educación en libertad y en igualdad, y adaptar en la colonia el modelo de pedagogía en libertad e igualdad, con el magisterio de Margarita Comas. Su implicación y trabajo con los niños exiliados fue más allá del cuidado de los niños de la colonia y de las tareas administrativas en el Comité, formando parte activa en las discusiones con relación a la repatriación. La repatriación no sólo supuso un duro enfrentamiento entre el gobierno inglés y los diversos comités que bajo el NJCSR se ocupaban de los niños, sino en el seno de los mismos comités. Al problema de la financiación de los gastos de las colonias que habían quedado, principalmente, sujetas a los comités locales, se unía la situación política que mantenía la no intervención, no ya en la guerra de España, sino tampoco en la política del gobierno español. Tras la caída de Bilbao en junio de 1937, España empezó a reclamar el regreso de los niños, y también muchas voces inglesas exigieron el regreso de los niños. Pero los comités y muchos de quienes trabajaban en y para ellos, pidieron que las repatriaciones se hicieran con estrictas medidas de seguridad para los niños a su llegada a España. Cuando a finales de 1937 y durante los primeros meses de 1938 el Basque Children's Committee emprendió la repatriación de los niños llegados en el Habana, algunas voces, como la de Chloe Vulliamy, se opusieron a devolver a los niños a España sin estudiar antes detenidamente, y por quienes conocían bien su situación, los casos particulares. Así lo expresa, en marzo de 1938, en carta a Vincent Tewson While my Committee realises that certain children can and must return, and can in fact give the names of some suitable ones who are not on the present list, it feels strongly that such children can be much more satisfactorily selected by those in direct touch with the refugees, who can examine the letters they receive and obtain the latest information as to their parents' movements and circumstances. At its last meeting my Committee expressed its dissatisfaction with the present list, and its hope that the children who had not heard recently from their parents might be retained until further enquiries could be made. I would ask that in future there should be far more opportunity for co-operation in the preparation of lists, and that time should be given for letters to be sent to parents notifying them that their children are to be repatriated, and asking them to communicate with us at once so that we may be certain that the addresses we have are still correct.
Pero, sin duda, su dedicación más importante fue el trabajo realizado en las colonias de Ipswich y The Culvers, en Carshalton. A su regreso de España, Chloe y su hermana Poppy llevaron a cien de los niños vascos acogidos en el campo de Stoneham a la colonia que el Ipswich and District Committee abrió en Wherstead Hall, Ipswich. Con el tiempo, Poppy se llevó a cerca de cuarenta de esos niños refugiados a la colonia de Faringdon, y el resto formaron la colonia de Wickham Market que atendió Chloe hasta su cierre.
Su trabajo en Ipswich fue importante, pero su experiencia más larga e interesante en las colonias fue su trabajo en The Culvers, la colonia de Carshalton, en el condado de Surrey, al sur de Londres (hoy parte del municipio de Sutton). En The Culvers, Chloe fue parte del personal y desarrolló tareas administrativas y de gestión, al igual que se dedicó al cuidado, magisterio y asistencia en todo lo que necesitaban los niños y niñas allí acogidos. Así la describe, en un artículo de 1942, en el número conmemorativo del quinto año de Carshalton Basque House News, recogido en la Newsletter BCA'37 UK de abril de 2006, uno de los niños que allí vivían: Miss Vulliamy, resident secretary, friend and co-worker of Mrs. Sommerset, in this as in Wickham Market colony, shares responsibilities with all the staff in that at times she undertakes the duties of all. Her versatility is such that she is able to deputise for any member of staff if called upon. Her first-hand knowledge of Spain and Spaniards gives adequate basis for the application of her ideals in the treatment and guidance of 'los pequeños' (little ones).
Labor que, como se ve, iba más allá de las tareas administrativas y de organización y que la acercaba a las de maestra y pedagoga, impulsora de esos "ideals in the treatment and guidance" de los niños, ideas y conceptos como el del autogobierno y la práctica democrática. "Labor ya hace tiempo olvidada -pero importantísima-de Chloe Vulliamy con refugiados vascos en Inglaterra, labor que refleja la influencia de la gran pionera española de la pedagogía Margarita Comas" (Fielding, 2012: p. 56).
La colonia de The Culvers, una casa victoriana situada en la orilla del río Wandle, era una de las más favorecidas por encontrarse en una zona rural, pero muy cerca de Londres, lo que permitía a los niños y niñas allí acogidos disfrutar de la vida del campo y de las oportunidades culturales y sociales que ofrecía la capital.
Junto a Chloe en The Culvers estuvo Pepe Estruch, exiliado español que llegó a Inglaterra en 1939 tras su paso por dos campos de refugiados en Francia (Balsalobre, Llorens, 2020). Pepe Estruch centró su vida en el cuidado y enseñanza de los niños y niñas a su cargo, como maestro, consejero, director de escena; estableció, junto a la ayuda y apoyo de Chloe, los pilares para la organización del gobierno de la colonia; estableció el mantenimiento de la casa entre todos, favoreció los juegos en el río, el estudio de las ciencias y las artes, el cuidado de la huerta, del invernadero, la preparación de los refugios para escapar del peligro de los bombardeos … y, por supuesto, los acompañó y animó en sus incursiones en la ciudad de Londres, tanto para participar en los espectáculos en los que actuaban los propios niños, como para ir al museo, al cine, a la BBC, al Zoo, o a parques y jardines de la ciudad. Los diarios de la casa, escritos por los miembros del personal, entre ellos Chloe, Pepe Estruch, y también algunos de los chicos y chicas refugiados, dejan buena muestra de este trabajo en colaboración, como recoge el testimonio de uno de los niños, en el Diario II, en 1943: A mediodía Pepe y Miss Vulliamy sostienen un argumento acerca de si los chicos se divertirán o no yendo a una fiesta que 'Amistad' organiza para recaudar fondos y en la que la principal diversión consistirá en un baile. Miss Vulliamy sostiene que los chicos se divertirán y que el primer signo de ello es que han aceptado la invitación muy gozosos. Pepe por el contrario cree que lo único que les divertirá será el viaje; pero ante la alternativa de no divertirse nada en casa y divertirse un poquitín en Londres la elección no es dudosa puesto que el viaje corre de cuenta del comité. Esto naturalmente en cuanto a los pequeños se refiere, pues los dos están de acuerdo en que los mayores deben ir. Al fin ¡cómo no! vence el sexo débil y allá van los chicos a Londres con el gozo pintado en los semblantes. En 1948 apareció el artículo de Chloe Vulliamy sobre el autogobierno como modelo de gestión educativa, en el volumen Problems of child development (A contribution to the understanding of children's needs), de New Education Fellowship. En él analizaba el sistema de Comité de la Casa implantado en la colonia The Culvers, y los beneficios que dicho autogobierno había aportado tanto a la vida en la colonia, como al desarrollo social y emocional de los niños y niñas que allí vivían.
Si bien este artículo iba firmado por Chloe, el establecimiento del Comité de la Casa había sido una idea del conjunto del equipo de la colonia. Ya en 1939, Pepe Estruch había iniciado un experimento significativo en este sentido durante su estancia en la colonia de Aston, en la que coincidió con Luis Portillo. En una carta a su padre de septiembre de 1939, apenas dos meses de su llegada a Inglaterra, Estruch le habla del Comité Yo continúo viviendo en la Basque House. En espera de que nos llegue el trabajo que esperamos, ayudo al trabajo de allí, que no es poco. El encargado de allí … es un magnífico administrador, pero no sabe bien conducir a los niños vascos, que son bastante más brutos que los niños de cualquier otro país del mundo. Las cosas habían llegado hasta tal punto de desorden e indisciplina que Portillo, apoyado por Jose Mari y por mí … se propuso esta última semana meter un poco de orden. Así lo hemos hecho. Y ahora parece otra casa y otros los niños. Hemos dado la idea de formar un comité constituido por cuatro chavales y uno de nosotros para que sea él el que se ocupe del orden y de todos los problemas que surjan. La idea fue muy bien acogida por todos e inmediatamente se formó este Comité. En él figuro yo. Me eligieron casi por unanimidad porque yo soy el que más influencia tiene sobre ellos y quien más cerca de ellos está. (Estruch, 1939) Las experiencias educativas en las colonias de niños españoles refugiados en Inglaterra son una fuente de gran riqueza en el campo de los estudios de la educación en democracia, la inclusión, la asamblea como modelo de gestión del aula, la igualdad de niños y niñas, y la interculturalidad. No todas las colonias se gestionaron de la misma forma, ni en base a los mismos principios ideológicos. Pero aquellas que lo hicieron bajo la supervisión y el financiamiento de los comités locales, disfrutaron de unas circunstancias educativas especiales. Los niños y niñas, según su edad, atendían las escuelas del municipio, o trabajaban en empresas y fábricas cercanas. Al mismo tiempo, en la casa-colonia seguían un intenso programa que les permitía mantener el español y profundizar en el estudio de las ciencias, la geografía o el arte. The Culvers fue la última colonia en cerrar y pudo, por ello, desarrollar un modelo de gestión participativa y educativa muy interesante. La coincidencia en la colonia de dos personas como Chloe Vulliamy y Pepe Estruch hizo que se dieran las circunstancias óptimas para el desarrollo del modelo de gestión basado en el Comité de la Casa. Estruch, que como hemos visto ya lo había instaurado en la colonia de Aston, había seguido un curso sobre violencia juvenil con Anna Freud, cuyos sobrinos estudiaron en Dartington Hall, la escuela en la que Margarita Comas enseñaba ciencias, un centro moderno que seguía las propuestas educativas de A. S. Neill, algunas de cuyas obras leyeron con avidez Chloe y Estruch. Ambos conocían a la Dra. Comas de su trabajo en el Basque Children's Committee, y conocían también su colaboración y trabajo en New Education Foundation, lo que, sumado a la experiencia docente en la escuela de Dartington Hall, le daba una perspectiva amplia de los nuevos modelos educativos. Margarita Comas visitó The Culvers en verano de 1942 y guió a Chloe y a Pepe a través de la experiencia práctica de las teorías de Neill aplicadas en Dartington y desarrolladas por el mismo Neill en Summerhill School desde 1921.
Pero el compromiso de Chloe Vulliamy no terminó cuando cerró The Culvers, última de las colonias inglesas de niños españoles refugiados. Su trabajo por los más desfavorecidos la devolvió en numerosas ocasiones a España, protagonizando en 1963 un incidente de alcance casi diplomático.
De camino a unas vacaciones en Marruecos, Chloe se detuvo en una pequeña población de Córdoba y, en el cambio de un tren a otro, aprovechó para interesarse por algunas familias desfavorecidas a las que ayudó con algo de dinero. Sin embargo, el contacto con estas familias levantó las sospechas de las autoridades españolas al considerar que estaba contactando con grupos comunistas a los que pretendía ayudar y asistir en la organización de sus acciones. Fue entonces arrestada y llevada al cuartel del pueblo, y trasladada más tarde a los calabozos de la Plaza del Sol de Madrid, donde tuvo que dar repetidas explicaciones sobre el carácter turístico de su viaje. Ante la disparidad de opiniones entre las autoridades y la versión de Chloe, se le ofreció ser acompañada hasta la frontera francesa, o salir de España en avión hasta Inglaterra, lo que correría de su cuenta. Chloe Vulliamy decidió, pues, suspender su viaje a Marruecos y volver a su país en avión, donde, nada más llegar, puso el incidente en conocimiento del Ministerio de Asuntos Exteriores, que se puso en contacto con las autoridades españolas a través del embajador en Madrid. Debido a las inexactitudes entre las versiones ofrecidas por el gobierno español y la aportada por Chloe Vulliamy al Ministerio de Asuntos Exteriores, Sir Leslie Plummer, diputado por Deptford (Londres), después de narrar con detalle todo lo acontecido, exigió en una sesión en el Parlamento, que el gobierno británico solicitara del español una disculpa, una compensación para Chloe Vulliamy, y que se tratara el asunto de forma tan contundente como si el incidente se hubiera producido en uno de los países del Telón de Acero. A lo que Mr. Edward Heath, el Lord Privy Seal en ese momento, respondió ser conocedor de los hechos a través de lo narrado por la propia Chloe, y dio detalles de las conversaciones mantenidas con el gobierno español, al que se le habían exigido explicaciones sobre el trato dado a una ciudadana británica, investigada por haber ayudado a unas familias pobres y acusada de poseer documentos de organización de grupos comunistas, que había sufrido una detención por un periodo superior al que establecía la propia ley española sin haber sido acusada formalmente de ningún delito, con las incomodidades propias del arresto, la negación de comunicación con el consulado británico en Sevilla, ni información al embajador en Madrid, y la exigencia de que tuviera que volver a Inglaterra y no pudiera seguir su viaje a Marruecos. En nota enviada por el Gobierno español se discutían las circunstancias descritas por Chloe y se negaba el arresto incómodo y la negación de ayuda para comunicarse con el consulado o la embajada, por lo que el embajador tenía órdenes de continuar con la investigación y la exigencia de explicaciones al gobierno español. En una noticia aparecida en el periódico ABC, redactada desde Londres, se explica el caso desde el punto de vista español diciendo que "La realidad es que sus frecuentes contactos en la provincia de Córdoba con elementos comunistas despertaron sospechas, por lo que fue sometida a interrogatorio. En ningún momento fue detenida en calabozos. Aunque declaró que se hallaba en España en 'visita turística', en su poder encontró la Policía española unas notas cifradas en las que se deducía claramente que obedecía consignas comunistas del Socorro Rojo Internacional.". Parece ser que la lista de la compra en la que aparecía la expresión "tin opener" había suscitado la alerta de la policía española. Aunque el conocimiento del español que Chloe tenía le permitió, sin duda, aclarar el asunto lingüístico, no consiguió despejar por completo las suspicacias españolas.
Se tratara verdaderamente de una cuestión política o, simplemente, de un triste incidente en un viaje turístico, de lo que no cabe duda es de la implicación de Chloe Vulliamy en relación a la sociedad civil española, en este y en tantos otros actos de ayuda en otros momentos. Como bien lo demuestra su colaboración en From Burgos Jail: poems and drawings, con ilustraciones de Agustín Ibarrola, y poemas de Marcos Ana y Vidal de Nicolás, conjunto de poemas ilustrados que tradujo del español al inglés junto con Stephen Sedley, editado por Appeal for Amnesty in Spain y que se publicó en Londres en 1964.
Quizás alertada por dicho incidente, su labor de ayuda a los refugiados españoles la canalizó a partir de entonces a través del Spanish Refugee Aid, entidad nacida en 1953 bajo el liderazgo de Nancy Macdonald (1910-1996), y con sede en Nueva York, que se ocupó de ayudar a los refugiados españoles que residían en Francia. Desde 1967 hasta 1973 Chloe Vulliamy visitó con asiduidad a refugiados españoles en Francia, a los que ayudó y cuyas experiencias y circunstancias trasladó al Spanish Refugee Aid.
Chloe Vulliamy falleció en 1980, sin haber dejado nunca de estar vinculada a los niños y niñas vascos a los que había ayudado en las colonias de Ipswich y The Culvers, y a los que había transmitido el magisterio de la educación en libertad y en igualdad, tal y como había vivido su vida.
Conclusiones
Este trabajo no es sino una aproximación a la vida y a la dedicación a los demás de algunas mujeres excepcionales, ocupadas y preocupadas por ofrecer un hogar en Inglaterra a quienes se habían visto obligados a abandonar el suyo en España siendo unos niños. Todas ellas fueron mujeres especiales para la época, percibidas como diferentes, distinguidas del resto por su preparación académica, por su labor intelectual, por su concepto de lo social, y su implicación hasta más allá de lo posible para una mujer de su tiempo. Y, por encima de todo, nos han interesado esas mujeres extraordinarias, activas, incansables, decididas a aportar mejoras en la renovación educativa. Y, de entre todas ellas, Margarita Comas como referente y, muy especialmente, Chloe Vulliamy, como ejemplo significativo de esas mujeres únicas, que se encuen-