ARTE Y CIUDAD. Revista de Investigación · ISSN 2254-2930 / 2254-7673

La hoja de oro y campo en marcos de madera. Cultura del trabajo y simbiosis de procesos de fabricación virreinales e industriales en México

Gold leaf and field for decorated wooden frames. Symbiosis of vice regal, industrial and cultural manufacturing pro-cesses of work in Mexico

Resumen

Sin duda los procesos industriales han contribuido para que las sociedades mejoren su calidad de vida. Sin embargo, la memoria industrial y las características propias de los procesos de producción han quedado en diversas ocasiones en el olvido; especialmente cuando se trata de valorizar el ámbito industrial como patrimonio cultural inmaterial. En este sentido, el obtener una metodología de identificación y valorización, a partir de elementos industriales históricos, se vuelve fundamental en la recuperación de estos procesos. A manera de ejemplo, la fábrica de cuadros en la ciudad de Monte Escobedo, México, cuenta con aspectos únicos y particulares que se pueden identificar como patrimonio industrial, pero también como parte del legado inmaterial que los obreros proyectaron y desarrollaron durante su participación en la creación del producto (marcos y cuadros), tales particulares son: el desarrollo de una cultura del trabajo en la región con características locales, la creación de accesorios de lujo o de exhibición como es el campo y el terminado de pintura del marco a base de hoja de oro y plata con aspectos de objeto antiguo.

Abstract

Industrial processes have contributed for society to improve its quality of life. On the contrary, industrial memory and the characteristics of production processes have been forgotten on various occasions, especially when it comes to valuing the industrial field as intangible cultural heritage. For this reason, obtaining an identification and valorization methodology, based on objects of study, becomes fundamental in the recovery of these processes. As an example, the painting factory in the city of Monte Escobedo, Mexico, has unique and particular aspects that can be identified as industrial heritage, but also as part of the intangible legacy that the workers projected and developed during their participation in the creation of the product (frames and paintings), such particulars are: the development of a work culture in the region with local characteristics, the creation of luxury or exhibition accessories such as the field and the painting finish of the frame based on gold and silver leaf with aspects of an ancient object.

Palabras clave: Patrimonio cultural, inmaterial industrial, procesos de producción, cultura del trabajo, memoria industrial

Keywords: Cultural heritage, intangible industrial, production processes, work culture, industrial memory

Introducción.

Los procesos industriales son parte de la realidad del ser humano. A partir de éstos, se inició un desarrollo acelerado y crecimiento en ámbitos como el social, económico y hasta político. Asimismo, se mejoró la calidad de vida en diversas zonas geográficas, por esa razón, es que corresponde entenderlos, asimilarlos, apropiarlos y en casos como el que nos ocupa, asignarles un valor para considerarlos como patrimonio cultural.

El concepto de patrimonio cultural se explica como una herencia de bienes materiales e inmateriales que se encuentran fuertemente vinculados con su identidad social los cuales son heredados de generación en generación (Unesco, 1972). El patrimonio inmaterial son los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas -junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes-que las comunidades, los grupos y los individuos reconocen como parte integrante de su patrimonio cultural. En forma similar, el patrimonio industrial: Se compone de los restos de la cultura industrial que poseen un valor histórico, tecnológico, social, arquitectónico o científico. Consisten en edificios y maquinaria, talleres, molinos y fábricas, minas y sitios para procesar y refinar, almacenes y depósitos, lugares donde se genera, se transmite y se usa energía, medios de transporte y toda su infraestructura, así como los sitios donde se desarrollan las actividades sociales relacionadas con la industria, tales como la vivienda, el culto religioso o la educación (ICOMOS, 2003).

A pesar de que la intervención y el cuidado del patrimonio cultural está ascendiendo cada día, un rasgo que se tiene olvidado -o que es pocas veces analizado para considerar y etiquetar como elemento de patrimonio cultural-son los procesos de producción y sobre todo, la parte de la actividad humana. En diversas ocasiones se considera primeramente la estructura, la arquitectura y la funcionalidad del lugar, después la maquinaria y producto, dejando a un lado el estudio de procesos, las técnicas, la cultura del trabajo y hasta la memoria industrial. Si bien la cultura del trabajo puede variar según la temporalidad y el lugar geográfico, se puede considerar la definición como el quehacer y la forma de realizar las labores industriales por parte del trabajador, pero es conveniente profundizar, ya que esto deja muchos vacíos. Por ejemplo, la cultura del trabajo se puede analizar desde el punto de vista económico,

La cultura del trabajo es un rasgo que varía, dependiendo de la zona, la temporalidad y de otros elementos, por lo que se debe de entender como un rasgo asociado a la idiosincrasia (Quiñones, 2020), además de que cada individuo es distinto, lo que da como consecuencia una variedad de actos por parte de los obreros. Cada región geográfica cuenta con rasgos culturales, por lo que se puede entender que esta característica es visible de forma simple, sin embargo, la misma zona o región, puede variar dependiendo de la temporalidad, ocasionada en muchas ocasiones por algún evento extraordinario y en otras ocasiones por una evolución natural. Por ejemplo, en el estado de Zacatecas, México, el fenómeno de la migración tiene como consecuencia que las mujeres se empleen en trabajos donde en otras regiones no se contratan. Además de tener una variante en el aspecto geográfico, también se cuenta con una evolución y un desarrollo de técnicas dependiendo la temporalidad, conforme pasa el tiempo se han adaptado las cualidades desarrolladas por los trabajadores. No es lo mismo la cultura del trabajo que se practicaba a principios del siglo XX cuando se tenían empleos con un horario más amplio (o cuando se trabaja en las haciendas mexicanas) que lo que se tenía a finales del mismo siglo; es decir, cuando se contaba con horarios mas reducidos y con leyes más estrictas que prohíben la sobreexplotación del trabajador, como sucedió en las antiguas haciendas.

Así, poder identificar características de cultura del trabajo dependiendo de su espacio geográfico y su temporalidad para un proceso industrial puede pasar a ser de carácter primordial para la revalorización y propuestas de conservación del patrimonio cultural. Sin embargo, cuando se realiza este tipo de análisis se ha observado su pertinencia en estudios sociales, dejando de lado el aspecto patrimonial, a pesar de ser una cualidad importante dentro de los procesos.

Estas características de cultura del trabajo se han ido adaptando conforme cambian las estrategias, los procedimientos y otras características en los diferentes procesos industriales, por lo cual, implica que los obreros han ido adaptándose; teniendo como consecuencia una evolución en los aspectos vinculados como: las relaciones familiares, de convivencia social, de elementos urbanos, de movilidad y otros, logrando que el obrero desarrolle la resiliencia (Veira, 1998) y otras cualidades necesarias para adaptarse de una mejor manera al desempeño laboral. Si bien, estas características hacen que los obreros se adapten a las condiciones laborales necesarias. No en cualquier ámbito se presentan de igual manera y en otras condiciones éstas conllevan cambios sociales, urbanos y desarrollo económico en diversas localidades.

Al igual que la cultura del trabajo, se tiene otro rasgo importante a sustentar: la memoria industrial e histórica, la cual se enriquece de significados concordantes con su propio devenir a través del tiempo. Este rasgo, aunque se puede tratar en términos cronológicos, no es conveniente considerarlo solamente así, sino que la memoria actúa como un recuento no lineal de experiencias y anécdotas significativas que saltan a momentos que los obreros guardan (Zarate, s.f.), momentos que pueden servir de base para aspectos sociales como amistad, lazos familiares y de compadrazgo, entre otros, ya que en muchas de las ocasiones el actuar diario en procesos industriales desarrolla relaciones intrapersonales, las cuales al final de las actividades laborales dejan una memoria colectiva que se podría etiquetar como industrial histórica posteriormente.

La memoria histórica industrial puede ayudar a entender la evolución que el mismo elemento ha tenido durante el transcurso de su historia, los cuales en varias ocasiones son tan graduales que no se perciben de igual manera durante el periodo de actividad que haciendo un recuento y análisis, identificando su identidad y dando un valor a cada elemento (Cano, 2007), característica que se puede vincular con lo patrimonial, así como con sus cualidades principales. Si bien la memoria histórica es una característica que se desarrolla con el paso del tiempo, cada elemento crea su propias memorias y cada trabajador o empleado cuenta también con su propia memoria histórica y aporta a la memoria general, por lo cual, la recaudación de anécdotas e información es básica para obtener una narración fiel de los hechos, lo que propicia -como consecuencia-que esta cualidad sea fundamental para una revalorización y un proceso de gestión de promoción como patrimonio cultural, ya sea en el ámbito industrial como proceso o como patrimonio cultural inmaterial como desarrollo social, de costumbres y hábitos cotidianos de la población.

Esta memoria industrial debe otorgar valorización o contener este rasgo como base para la apropiación, utilización o rescate del elemento, logrando con esto un diagnostico apropiado para generar una intervención y en otros casos, no hacerla, sino que utilizarla para generar una imagen o paisaje genuino. Se trata de una defensa de lo bruto, lo feo, los restos de una actividad agresiva y abandonada que deja profundas cicatrices en el paisaje urbano (Benito del Pozo, 2012), siendo estas cualidades las que se están tomando para la gestión de elementos patrimoniales o simplemente de recuperación de espacios para una nueva reutilización, aprovechamiento y rediseño en la intervención urbana. Dentro de aspectos sociales, urbanos y arquitectónicos, la regeneración y desarrollo de estos elementos, sobre todo industriales, ha tenido como consecuencia el desarrollo y la obtención de esta memoria industrial, ya que al obtenerla se promociona los espacios y las actividades que fueron representativos en las ciudades, pueblos o regiones que en algunas de las ocasiones se han perdido.

Ahora bien, para poder identificar los elementos anteriormente descritos, se consideró un objeto de estudio para el desarrollo de este escrito; es decir, se optó por analizar una región donde se ha tenido actividad industrial relativa a la fabricación de marcos en el estado de Zacatecas, México. En el estado de

Específicamente en la región de Monte Escobedo, ubicada en la zona Centro-Norte de México dentro del estado de Zacatecas, se han establecido fábricas con cualidades que pueden revalorizarse -y por ende conservarse-por sus procesos productivos, su historia o por el impacto que tuvieron en el desarrollo de cultura laboral en la sociedad local. Uno de esos ejemplos de procesos valiosos de producción, y que se pueden documentar para promocionarlos como patrimonio cultural, es la fabricación de cuadros y marcos de Monte Escobedo (fig. 1).

Partiendo del análisis y su valorización se pueden enlistar como principales componentes del proceso y del producto: el terminado de hoja de oro y plata, el rescate del campo y otros aspectos relacionados con la cultura laboral, los cuales constituyen esos rasgos de pensar, hacer y trasmitir de los empleados locales (Martin, 2016). Con estos aspectos bien identificados se puede realizar una valorización y verificar la posibilidad de denominarse patrimonio cultural industrial inmaterial.

El proceso que se analiza es parte de la fábrica de cuadros y marcos "Monte Escobedo", la cual inició en el año de 1978, gracias al apoyo gubernamental del estado de Zacatecas con un convenio de colaboración. Con ello se pretendía ayudar a la economía y a la generación de empleos en el municipio de Monte Escobedo. Sin embargo, a casi 45 años de su apertura y su éxito fabril, ahora posee poca producción de cuadros y marcos.

Para demostrar las características del proceso y sus cualidades, se planteó una metodología sin etiqueta, creando un procedimiento de investigación de acuerdo con las mismas propiedades de la fábrica, los tiempos de la gerencia y el área técnica, en términos metodológicos. Se realizaron las siguientes actividades:

• Identificación del objeto de estudio y las características generales del proceso.

• Búsqueda de información histórica de la época del virreinato. Asimismo, respaldo teórico de otras propuestas de revalorización, de tipos de patrimonio cultural, de programas de conservación de patrimonio y de procesos legales para denominación de patrimonio.

• Se realizaron entrevistas a personal que labora y trabajó en la fábrica para conocer características del producto, proceso de construcción, relaciones de trabajo, e imagen de la fábrica en aspectos arquitectónicos, sociales y culturales.

• Descripción del proceso de producción y de sus materiales, herramientas y máquinas de trabajo que se han utilizado.

En el año de 1981 el convenio de colaboración con el Gobierno del Estado de Zacatecas terminó. Por esta razón, la fábrica absorbió la totalidad del proceso de producción, para lo cual se adquirieron maquinarias y herramientas para fabricar la moldura. Pasados dos años aproximadamente se originó una caída en la venta, por lo que la producción de la fábrica disminuyó, teniendo consecuencias laborales en los obreros y en la economía de Monte Escobedo. Sin embargo, la fábrica continuó trabajando bajo pedidos y con exportaciones a Estados Unidos, aunque a menor escala. Durante los años siguientes, la fábrica presentó varios altibajos, por lo que la intermitencia en la producción se convirtió en una constante. A principios del siglo XXI, se consiguió la inauguración de una galería en la ciudad de Zacatecas y la producción local se tradujo en un proceso secundario.

El proceso de producción, en los momentos cumbre de la fábrica, llegó a contar con un aproximado de 30 empleados y una fabricación de alrededor de 200 cuadros diarios3 . Fue de esta manera que la empleabilidad de los obreros en Monte Escobedo tuvo un progreso de cultura del trabajo en el ámbito industrial, logrando una vinculación entre trabajador -gerencia, benéfica para ambas partes, con sus particularidades y rasgos propios como lo menciona Boza (2014). Cabe mencionar que la mayoría de los habitantes del lugar posee un trabajo en el medio rural, ya sea de agricultor o ganadero, o en aspectos secundarios como comercio, construcción, empleado de gobierno o de algún comercio local. Por lo cual, algunas de las cualidades que desarrolló el proceso de producción de la fábrica de cuadros que se pueden rescatar y documentar son: la cultura del trabajo, aspectos del proceso de producción (por ejemplo, la creación del campo4 ) y acabados en hoja de oro y plata.

Se pueden identificar tres períodos de la fábrica durante el proceso de producción, con sus propias características de empleabilidad y tipo de estructura laboral: La primera etapa se puede establecer desde la apertura en 1978 hasta el año 1983; cuando se contaba con una producción regular de aproximadamente 200 cuadros por día. Se priorizaba la exportación del producto al exterior. Se empleaba en ese momento aproximadamente a 30 personas (técnicos, administrativos, vigilancia), con una estructura laboral bien definida. Se aplicaba un proceso lineal de producción, con cada paso bien determinado a una obrero o grupo. Asimismo, tiempo y material establecido de producción y con la gerencia al control de los aspectos principales de fabricación, atendiendo un modelo de tipo fordista-taylorista o semifordista-taylorista, similar a la que se utilizaba en la segunda revolución industrial (Escudero, 2009).

La segunda etapa se puede identificar desde 1983 hasta 1995, cuando la fábrica decae en producción y comercialización, generando cantidades inferiores y en temporadas cortas; contemplando además un personal base de aproximadamente cinco personas. En ocasiones, se incrementaba el número de empleados por un aumento de pedidos. La fábrica no contaba con un organigrama bien establecido; el personal operativo realizaba actividades administrativas, simultáneamente con las de producción. El gerente pasó a ser supervisor. El personal ya no estaba especializado exclusivamente en una tarea y no se contemplaban tiempos establecidos para la producción; por lo que se puede decir que la fábrica pasó a ser de tipo semi artesanal, ya que la tecnificación y características de producción aún tenían el grado de industrial.

La tercera etapa se presentó desde alrededor de 1995 hasta la actualidad, cuando la fábrica trabajaba como un taller particular de una galería. Solamente una persona de planta, quien realiza labores administrativas, técnicas, de diseño y de atención a clientes. Se incluyen dos o tres personas más, quienes realizan labores de acuerdo con la necesidad de producción de la galería. Se tiene un proceso completamente artesanal, debido a que no existen tiempos tan determinados para producir productos.

El proceso de manufactura de marcos no difiere mucho de otros lugares o talleres especializados. Sin embargo, se debe considerar que este proceso cuenta con algunas características desarrolladas localmente con gran apropiación, calidad y que no se repiten en gran medida 5 ; se describe a continuación el proceso en general y posteriormente se explican los elementos destacados del proceso de producción actual e histórico de la fábrica en cuestión. Si bien el proceso de creación del producto es descriptivo, es conveniente discernir el contexto de análisis y explicar que se desarrollan cualidades únicas en gran medida. Esto puede coadyuvar a detectar cualidades susceptibles a considerar en una categoría de patrimonio cultural. Sobre todo, si se tiene en cuenta que los procesos están evolucionando de forma acelerada, y algunos de los trabajos poco calificados van en disminución (Sánchez-Castañeda et al., 2019, 41) y sus características a la par de estos.

En principio, se recibe la madera de un proveedor externo, con el proceso de curado completo, se revisa para verificar la calidad, la cual debe ser aprobada por el supervisor (gerente y propietario). Después se hace un cepillado y limpieza, se hacen cortes para obtener las medidas requeridas (ancho, largo, espesor), dejando la madera en tiras que tienen una longitud que varía desde seis pies hasta los 14 pies, con ancho de moldura desde dos pulgadas hasta ocho pulgadas y con un grosor en la mayoría de las ocasiones de una pulgada, pero que puede llegar hasta las cuatro pulgadas (fig. 2). Fig. 2. Maquinaria para la creación de molduras, a partir de las "tiras de madera" en la fábrica de cuadros "Monte Escobedo". Fotografía: Antonio Mercado Galván.

Posteriormente, se elabora un dibujo en el perfil (lado ancho) de la madera. Este proceso se realiza con máquinas especializadas para la creación de los dibujos que llevará el marco, los cuales cuentan con una gran variedad de medidas, se sincronizan con el acomodo de navajas en diferentes posiciones, creando de esta manera las molduras (fig. 3). Después de obtener las molduras, se realiza una limpieza con tela para retirar el material de desecho, posible polvo y serrín, producto mismo de la maniobra. Se realizan los cortes con la longitud requerida, de acuerdo con el pedido o la necesidad de los marcos. Este proceso se realiza en forma escrupulosa, para obtener un ángulo de corte exacto de 45°, en ambos lados de la moldura. Se requiere el corte de cuatro molduras del mismo estilo y tipo para formar el cuadro completo. Para realizar estos cortes exactos, se ha desarrollado un método de ir realizando cortes a ambos extremos paralelos del marco de menos de 1/16 de pulgada hasta llegar a la medida establecida, con esto se logra tener una exactitud en lados paralelos del marco y se evita el descuadre. Una vez que se obtienen las molduras cortadas, según diseño y medidas requeridas, se procede a realizar el ensamble y resanado (fig. 4). El ensamblado se realiza por medio de grapas de acero y con pegamento tipo 850 para madera, se debe cuidar el ensamble en sus dos ángulos, obteniendo una esquina perfecta de 90°. Cuando el cuadro cuenta con una longitud grande se le colocan grapas en el interior para lograr un ensamblado más firme. Posteriormente de realizar el ensamblado en las esquinas se procede a realizar un resanado en las esquinas y en posibles defectos que presenta la madera. Una de las características que se realizan en la fábrica es que se pueden conformar cuadros compuestos, los cuales se acoplan fácilmente debido a los cortes, logrando marcos con distintas molduras y distintas medidas de ancho. Una vez concluidos los marcos, dependiendo del estilo, diseño y pedido, se coloca el campo. Este proceso de creación y colocación del campo ya no se realiza de la manera antigua, sino que se cuentan con molduras que tienen características industriales6 .

El campo se coloca con pegado tipo 850 para madera para evitar que se dañe con la incorporación de grapa o clavo de metal. El campo ha cambiado en su fabricación y colocación (fig. 5). Hoy en día, se elabora en forma continua, adherido en la cara frontal del marco. Anteriormente, este adorno se colocaba solamente en las esquinas y partes intermedias de cada lado del marco.

Una vez colocado el campo, según diseño, se procede a lijar los marcos. Este proceso se realiza con diferentes tipos de lijas, comenzando con las de grano grueso, posteriormente con grano mediano y por último con una lija de grano fino (lija de agua). Por medio de este proceso, la madera cambia su textura rústica a presentar un acabado liso; asimismo, se realiza para cerrar el poro de la madera y con esto lograr un ahorro en pintura. Posteriormente se limpian con tela y aire comprimido para quitar el polvo y serrín que pueda contener.

Después de colocar el sellador, se exponen las piezas en un ambiente seco y temperatura ambiente durante 24 horas para completar el secado y colocar la pintura. Dependiendo del tipo de pintura y del acabado se aplican capas, pudiendo incluir desde tres hasta diez en diferentes espesores. Asimismo, se contempla un terminado con hoja de oro o plata 7 , de origen virreinal español, cuyo proceso de aplicación se detalla más adelante. Cabe mencionar que no todos los marcos siguen este procedimiento en la fábrica, algunos se envían a galerías donde se procede a realizarlo. Es hasta ese momento cuando se coloca la obra expositiva, ya sea pintura, dibujo, fotografía, espejo, documento, etc. Finalmente se coloca un vidrio transparente y en la parte posterior un cartón, papel o similar para proteger la imagen por ambos lados. Finalmente, se protege y envuelve con papel periódico o plástico, para su envío o entrega del producto final. Como se puede apreciar el proceso es muy similar a otros procesos de fabricación, sin embargo, sí cuenta con elementos propios que le caracterizan y que pueden ser base de una promoción y gestión para lograr una etiqueta de patrimonio cultural.

Principales caracteristicas del proceso de produccion como patrimonio cultural industrial inmaterial.

Dentro del proceso de fabricación, se cuenta con características valiosas como: el campo y el tipo de acabado con lámina de oro y plata en diferentes variantes, siendo el de tipo antique uno de los más utilizados (fig. 6). Estas dos cualidades se refieren al proceso, mientras que por el lado de la cultura del trabajo se detectaron hallazgos interesantes producto de las entrevistas al personal que laboraba en la fábrica, quienes desarrollaban los procesos completos (el procedimiento de creación del campo se realiza en forma muy peculiar 8 ).

A continuación, se describen estos aspectos que se caracterizan como propios del proceso de producción de los cuadros y marcos de la fábrica:

7 Se trata de pequeñas láminas también conocidas como pan de oro. Lámina de oro extremadamente fina con un grosor de 0,000125 milímetros. Un milímetro de grosor corresponde, por tanto, a 8.000 láminas de pan de oro superpuestas. Tradicionalmente, el pan de oro se comercializa bajo las denominaciones de oro simple y oro doble, que se colocan en el perfil del marco, que puede llevar un acabado liso (sin capa protectora) o una capa de otra pintura que otorga la sensación de un trabajo rústico (antiguo) con puntos de pintura simulando manchas de mosca. 8 Se realiza de forma de tira lineal, ya no de forma de figuras. Se coloca con pegamento y maquinaria especial. En ocasiones se retoca con pegamento tipo 850 para madera.

Creación del campo

El campo9 es un adorno o accesorio decorativo que se colocaba en los marcos y cuadros en la parte frontal, en las esquinas y si el marco lo permite -por sus dimensiones-también en la parte media de cada lado del marco (fig. 7). Este detalle era fabricado de un material tipo masilla que se conforma con una pasta hecha por agua, grenetina, brea (bolitas), jabón, tierra blanca y de color (se importaban en bultos desde los Estados Unidos de América), pegamento amarillo (tipo 850) y glicerina (Figs. 8 y 9).

Se derretía la brea en una cubeta a fuego lento, mientras en otra cubeta, se colocaba agua con los demás ingredientes sin la tierra, se dejaban a fuego durante aproximadamente dos horas, después se mezclaban los contenidos hasta formar una masilla a la que se le iba agregando la tierra de forma manual, hasta llegar a una consistencia similar a la que se utiliza para fabricar pan. Después se colocaba esta mezcla en una mesa y se hacían pequeñas porciones con forma esférica (no se detalla la cantidad ni el peso de las bolitas) y posteriormente se colocaban en el piso para que perdieran la humedad. Se colocaban en un horno para terminar de retirar la humedad de la mezcla. Al terminar el tiempo de secado, se procedía a cambiarle la forma, pasando de ser esférico a ser tipo brownie o churro y se colocaban en un molde con una figura específica, situándolos en una prensa, donde se daban tres ajustes con la fuerza que proporcionaba la persona (de forma manual). Terminando este proceso se delineana con una navaja o cuchillo para retirar los excesos que pudiera tener el adorno. Finalizando con la colocación en cartones o estantes, listos para ser utilizados.

Actualmente este procedimiento ha cambiado. Para fabricar el campo se adquiere ahora una masilla especial con las propiedades adecuadas para colocarla en los moldes originales. Posteriormente, al obtenerse la forma deseada se adhieren con pegamento a los marcos de madera. Para el caso de las molduras con el campo incluido, se requiere importar el producto, pues se fabrican con maquinaria más especializada.

Acabado de hoja de oro y plata

Este proceso 10 de origen virreinal español aún se realiza en la fábrica. Se efectúa al colocar una hoja de oro o plata, de menos de un milímetro de espesor, en la parte frontal del cuadro. Se hace cuando ya se encuentra el cuadro ensamblado, lijado y limpio. Se coloca en primer lugar una capa de pintura, que puede ser roja, negra o blanca -dependiendo del tipo de acabado-y posteriormente se deja secar la pintura, posteriormente se coloca mixtión 11 , y se deja reposar por un periodo de tiempo de al menos 24 horas. Este debe de estar aplicado de forma uniforme por todo el cuadro para evitar "burbujas". Concluida esta etapa, se procede a colocar la hoja con una espátula en el frente del cuadro y cuando se encuentra totalmente cubierto se le "restriega" con estopa para lograr la adhesión. Concluida la colocación de la hoja se aplica laca (similar al barniz, pero sin brillo) y se deja secar durante una hora. Posteriormente, se aplica pintura, mancha u otro tipo de elemento dependiendo del tipo de acabado que tenga su diseño, puede aplicarse de forma superficial. En el caso del acabado Antique, se coloca mancha color café oscuro (anteriormente se aplican puntos de pintura negra para simular un acabado rústico-antiguo, aparentando manchas de mosca). Este procedimiento requiere de técnica especializada ya que la colocación de la hoja es muy sensible; por lo que se debe realizar bajo condiciones estables y con la herramienta correcta.

Cultura del trabajo

Si bien este elemento no es parte del proceso técnico de producción, es un rasgo que se desarrolló durante los momentos de alta prosperidad de la fábrica. La cultura laboral tiene sus propias características dependiendo de la región y de la temporalidad, por lo cual, este rasgo es muy distinto en la región de Monte Escobedo y en otras regiones de México como Pachuca, Hidalgo, 10 Entrevista con personal actual de la fábrica "Monte Escobedo" el 04/noviembre/2020. 11 Es un tipo de pegamento especial para colocar la hoja de oro, plata u otra similar. La mixtión al agua está especialmente indicada para superficies de porosidad media, como la madera, el yeso, el estuco o el papel. La mixtión al alcohol es perfecta para superficies lisas y compactas como el metal, el plástico o el cristal. Ambas están indicadas para el dorado en interiores. La mixtión al barniz es, en cambio, la solución ideal para dorado en ambientes exteriores y es adecuada tanto para superficies compactas (como el cristal o el metal) como para superficies más porosas (como la madera y la piedra). Para el dorado en exterior se recomienda emplear únicamente la técnica de dorado a mixtión y emplear exclusivamente la hoja de pan de oro puro.

por lo que el análisis correcto puede arrojar resultados propios, únicos y originales. Esto les otorga un plus a los posibles candidatos a etiqueta de patrimonio cultural. Uno de los aspectos más sobresalientes en el proceso de producción de la fábrica es que la mayoría de los empleados eran mujeres. Con las entrevistas que se hicieron a exobreros, se identificó que algunas características necesarias para realizar el procedimiento eran: calidad, dedicación al desempeñar el trabajo, concentración, paciencia, minuciosidad y cuidado en los pequeños detalles. En los procesos industriales minuciosos y metódicos es más factible desarrollar dichas características en las mujeres, además de la disciplina para cumplir horarios, ya que los hombres, debido principalmente a la idiosincrasia de la población de la región, no cumplen con la formalidad requerida. Existe una costumbre equivocada de faltar los lunes, ya que tenían la costumbre de vagar hasta altas horas de la noche en fin de semana. Esto contribuyó al desarrollo de la mano de obra femenina con características requeridas para realizar el proceso de producción12 .

Conclusiones.

Cada elemento industrial (procesos, máquinas, productos) que se analiza buscando características propias, conlleva una metodología de estudio particular. Sin embargo, pueden existir similitudes, pero cualidades distintas. Es así como se obtuvieron las siguientes conclusiones:

El proceso de producción de la fábrica de marcos en Monte Escobedo cuenta con rasgos propios y únicos que fueron desarrollados durante su funcionamiento. Aunque ahora el edificio se encuentra en cierto estado olvidado y su manufactura sea muy reducida -con poco personal y casi un nulo reconocimiento por parte de la población de la región-es de vital importancia el documentar sus características fabriles propias, ya que son parte de la memoria industrial del lugar. Estos procesos se registran en casos análogos en México e.g. la denominación de origen de la talavera poblana.

La memoria industrial de la fábrica de marcos es de vital importancia para Monte Escobedo, ya que las personas que vivieron en el tiempo de auge de la producción de este elemento desarrollaron su vida laboral en la fábrica, crearon una identidad, una apropiación del producto y del proceso; contando con anécdotas, historias de vida y un pasado que no desean olvidar y les gusta compartir con la sociedad actual; vinculando así la memoria industrial con la cultura del trabajo.

La cultura del trabajo varía dependiendo de las regiones. Nunca será igual el desarrollo y actividad de la población de Monte Escobedo con el de una ciudad como Aguascalientes, por lo que el desarrollo de esta cualidad en la fábrica de Monte Escobedo cuenta con aspectos sociales destacados. Los habitantes de Monte Escobedo lograron un desarrollo en las cualidades laborales propias de la región, que en las grandes ciudades no se encuentran con tal equilibrio.

Se rescataron cinco aspectos que forman parte importante de la producción, en los cuales se considera que algunos de éstos tienen un valor significativo como parte del patrimonio cultural industrial. Dicho valor se relaciona directamente con los minuciosos procesos artesanales que implica el proceso de producción y que le han otorgado características exclusivas a la fabricación de marcos. Para representar el valor que se considera que tienen estos aspectos, se realizó una gráfica (fig. 10) en la que se muestra la relación de cada uno de ellos respecto a la calidad en el trabajo que conlleva, se representa en una escala de 0 a 10, donde el número 10 representa que el trabajo cuenta con un máximo valor; mientras que el 0 se refiere al menor valor del trabajo.

Figura 10. Valores y rasgos cualitativos en los procesos de elaboración de marcos.

Elaboración: Alejandro Acosta Collazo.

El fondo axiológico del marco no está en relación con el objeto que se exhibirá, pero si valoramos la calidad artesanal del marco, incluyendo los rasgos más valiosos: el campo y la colocación de hoja de oro, podemos deducir que el marco tiene un valor por sí solo; es decir, independientemente de la obra que se exponga, guarda características que tienden a ser remplazadas actualmente por imitaciones arcaicas que comienzan a invadir en el mercado vigente de marcos. Nos referimos al uso de aglomerados y resinas, producidos en forma automatizada, con diversas capas de pintura, que substituyen paulatinamente el valor ontológico de los cuadros manufacturados con procesos artesanales, como los que se exponen en este artículo. Esta es una de las razones por las que se busca documentar procesos valiosos en la cultura del trabajo, en el ámbito del patrimonio industrial inmaterial.

www.arteyciudad.com/revista/public/journals/1/figures/721/721/fig-1.jpg" alt="Fig. 1. Planta, fachada principal y corte transversal de la fábrica de cuadros y marcos "Monte Escobedo". Elaboración: Antonio Mercado Galván y Alejandro Acosta Collazo." loading="lazy" style="max-width:100%;height:auto;">
Figura 1. Fig. 1. Planta, fachada principal y corte transversal de la fábrica de cuadros y marcos "Monte Escobedo". Elaboración: Antonio Mercado Galván y Alejandro Acosta Collazo.
www.arteyciudad.com/revista/public/journals/1/figures/721/721/fig-2.jpg" alt="Fig. 3. Diferentes tipos de molduras, base de los marcos de la fábrica "Monte Escobedo". Fotografía: Antonio Mercado Galván." loading="lazy" style="max-width:100%;height:auto;">
Figura 3. Fig. 3. Diferentes tipos de molduras, base de los marcos de la fábrica "Monte Escobedo". Fotografía: Antonio Mercado Galván.
www.arteyciudad.com/revista/public/journals/1/figures/721/721/fig-3.jpg" alt="(Izq.): Detalle del campo: Parte dorada de la moldura, con diferente aspecto y dibujo. (Drch.): Vista de perfil de la moldura, donde se puede apreciar la colocación del campo. Fotografías y edición: Antonio Mercado Galván." loading="lazy" style="max-width:100%;height:auto;">
Figura 4. (Izq.): Detalle del campo: Parte dorada de la moldura, con diferente aspecto y dibujo. (Drch.): Vista de perfil de la moldura, donde se puede apreciar la colocación del campo. Fotografías y edición: Antonio Mercado Galván.
www.arteyciudad.com/revista/public/journals/1/figures/721/721/fig-4.jpg" alt="Fig. 5. (Izq.): Terminado con hoja de plata. (Drch.): Cuadro compuesto con terminado en negro liso y adornos en hoja de oro con base de pintura blanca. Fotografías y edición: Antonio Mercado Galván." loading="lazy" style="max-width:100%;height:auto;">
Figura 5. Fig. 5. (Izq.): Terminado con hoja de plata. (Drch.): Cuadro compuesto con terminado en negro liso y adornos en hoja de oro con base de pintura blanca. Fotografías y edición: Antonio Mercado Galván.
www.arteyciudad.com/revista/public/journals/1/figures/721/721/fig-5.jpg" alt="Fig. 6. (Izq.): Cuadro minimalista, sin campo. (Drch.): Campo con terminado en hoja de oro y con detalles antique). Fotografías y edición: Antonio Mercado Galván." loading="lazy" style="max-width:100%;height:auto;">
Figura 6. Fig. 6. (Izq.): Cuadro minimalista, sin campo. (Drch.): Campo con terminado en hoja de oro y con detalles antique). Fotografías y edición: Antonio Mercado Galván.
www.arteyciudad.com/revista/public/journals/1/figures/721/721/fig-6.jpg" alt="Fig. 7. 1. Prensa utilizada para la realización del campo. 2. Horno donde se cocía el campo. 3. Molde donde se colocaba la masilla y se producía la forma requerida. 4. Moldes para la creación del campo. Fotografías y edición: Antonio Mercado Galván." loading="lazy" style="max-width:100%;height:auto;">
Figura 7. Fig. 7. 1. Prensa utilizada para la realización del campo. 2. Horno donde se cocía el campo. 3. Molde donde se colocaba la masilla y se producía la forma requerida. 4. Moldes para la creación del campo. Fotografías y edición: Antonio Mercado Galván.
www.arteyciudad.com/revista/public/journals/1/figures/721/721/fig-7.jpg" alt="Fig. 8. Diferentes materiales que se utilizaban para la creación del campo: 1. Grenetina. 2.) Tierra blanca. 3. Tierra rojiza. 4. Bultos completos, donde se acarreaban las arcillas o tierras. Fotografías y edición por Antonio Mercado Galván." loading="lazy" style="max-width:100%;height:auto;">
Figura 8. Fig. 8. Diferentes materiales que se utilizaban para la creación del campo: 1. Grenetina. 2.) Tierra blanca. 3. Tierra rojiza. 4. Bultos completos, donde se acarreaban las arcillas o tierras. Fotografías y edición por Antonio Mercado Galván.
www.arteyciudad.com/revista/public/journals/1/figures/721/721/fig-8.jpg" alt="Fig. 9. 1. Terminado mixto: lámina de oro y café. 2. Terminado mixto: lámina de plata y negro. Fotografías y edición: Antonio Mercado Galván." loading="lazy" style="max-width:100%;height:auto;">
Figura 9. Fig. 9. 1. Terminado mixto: lámina de oro y café. 2. Terminado mixto: lámina de plata y negro. Fotografías y edición: Antonio Mercado Galván.

Notas

1

Guayule. Producto que se utiliza para la creación de hule. El guayule es un arbusto frondoso, con pequeñas hojas cubiertas de una cera blanca que las protege de la sequía y un pabellón de diminutas flores sostenidas por tallos excepcionalmente largos. Pertenece al género Parthenium argentatum, del cual existen 16 especies. Llamado así por el brillo plateado de sus hojas gris verdoso, siendo la única especie del Parthenium conocida como productora de hule. [online] disponible: https://centrosconacyt.mx/objeto/huledeguayule/ [Consultado 06/06/21].

2

La moldura (fascia) es un elemento decorativo en relieve, longitudinal, que conserva idéntico perfil en todo su trazado. Se utiliza en diversas obras artísticas, trabajos de carpintería y funciona para crear marcos, que son las estructuras que soportan, protegen y complementa una obra de arte bidimensional (pintura, dibujo, fotografía o cualquier tipo de lámina) o de poco relieve.

3

Entrevista al gerente y propietario, realizada dentro de las instalaciones de la fábrica el 28/04/2020. Describió de forma verbal la historia de la fábrica, por lo que algunos datos pueden variar en fecha y tiempos, dado que varios de los registros y de la información escrita se desecharon.

4

El campo es un adorno o decoración que los cuadros llevaban en las esquinas y en la parte media de los lados.

5

Entrevista realizada a personal operativo de la fábrica en fecha 04/11/2020, sobre el proceso actual de producción. No se explica por parte del personal actual el proceso de creación del campo, sin embargo, en entrevistas con ex–obreros de la fábrica fue que describieron el proceso.

6

La creación del campo se lleva a cabo con la mezcla de varios ingredientes y un procedimiento de varios días. El proceso se detalla más adelante, según descripción de una trabajadora.

7

Se trata de pequeñas láminas también conocidas como pan de oro. Lámina de oro extremadamente fina con un grosor de 0,000125 milímetros. Un milímetro de grosor corresponde, por tanto, a 8.000 láminas de pan de oro superpuestas. Tradicionalmente, el pan de oro se comercializa bajo las denominaciones de oro simple y oro doble, que se colocan en el perfil del marco, que puede llevar un acabado liso (sin capa protectora) o una capa de otra pintura que otorga la sensación de un trabajo rústico (antiguo) con puntos de pintura simulando manchas de mosca.

8

Se realiza de forma de tira lineal, ya no de forma de figuras. Se coloca con pegamento y maquinaria especial. En ocasiones se retoca con pegamento tipo 850 para madera.

9

Entrevista a ex trabajadora de la fábrica “Monte Escobedo” quien trabajó durante varios periodos (alrededor de tres años en total durante los lapsos de trabajo). Era parte del equipo de tres personas que elaboraban el campo. Lo que no recuerda bien son las cantidades exactas y los nombres completos y oficiales de los productos.

10

Entrevista con personal actual de la fábrica “Monte Escobedo” el 04/noviembre/2020.

11

Es un tipo de pegamento especial para colocar la hoja de oro, plata u otra similar. La mixtión al agua está especialmente indicada para superficies de porosidad media, como la madera, el yeso, el estuco o el papel. La mixtión al alcohol es perfecta para superficies lisas y compactas como el metal, el plástico o el cristal. Ambas están indicadas para el dorado en interiores. La mixtión al barniz es, en cambio, la solución ideal para dorado en ambientes exteriores y es adecuada tanto para superficies compactas (como el cristal o el metal) como para superficies más porosas (como la madera y la piedra). Para el dorado en exterior se recomienda emplear únicamente la técnica de dorado a mixtión y emplear exclusivamente la hoja de pan de oro puro.

12

La relación de hombres-mujeres en la fábrica, llegó a ser hasta de un 90 % del personal femenino y sólo 10% de hombres. En trabajos alternos se identificó que las mujeres desarrollan los trabajos industriales en la región de Monte Escobedo de forma más acertada y con mayor cuidado. En procesos como la creación de queso añejo en las industriales formales e informales, las mujeres son las encargadas de realizarlo.

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