Imago Urbis. Las ciudades españolas vistas por los viajeros (siglos XVI-XIX)
Luis SAZATORNIL RUIZ Vidal DE LA MADRID ÁLVAREZ (Coords.)
Ediciones Trea Museo de Bellas Artes de Asturias Gijón, 2019 ISBN: 978-84-17978-45-9 Este compacto estudio nace con motivo de la exposición Imago urbis. Las ciudades españolas vistas por los viajeros (siglos XVI-XIX), organizada por el Museo de Bellas Artes de Asturias, y en el marco de un proyecto de investigación titulado "Culturas urbanas en la España Moderna (siglos XVI-XIX), concedido y financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Ha sido coordinado por Luis Sazatornil Ruiz y Vidal de la Madrid Álvarez, catedráticos de Historia del Arte de la Universidad de Cantabria y Oviedo respectivamente y han colaborado en el estudio distintos especialistas en el tema del más alto nivel científico. El objetivo de este trabajo ha sido analizar las imágenes de las ciudades españolas a través de su representación en diversos soportes, desde la Edad Moderna hasta la aparición de la fotografía en la ciudad burguesa, presentando algunos de los ejemplos más significativos y en muchos casos bastante desconocidos. Para ello se ha contado con el fondo bibliográfico y artístico del Museo de Bellas Artes de Asturias y de otras importantes colecciones y centros de documentación, como la Biblioteca de Menéndez Pelayo en Santander, la de la Universidad de Oviedo y la Colección Museográfica de la Universidad de Cantabria, a la que pertenece el fondo donado por Pedro Casado Cimiano. Gracias a estas y otras instituciones se ha podido reunir un nutrido conjunto de obras que dan buena muestra de la calidad del trabajo y la exposición.
El libro comienza con una introducción realizada por Alfonso Palacio, director del Museo de Bellas Artes de Asturias, quien destaca el esfuerzo de todas las instituciones participantes en el proyecto y el potencial humano que ha colaborado en el mismo para su consecución. El primer apartado titulado Imago Graphica: el lector espectador, corre a cargo de Juan Martínez Moro, catedrático de la Universidad de Cantabria. Se centra en el libro ilustrado, sus condicionantes técnicos y la relación que se crea entre la palabra, la imagen y el lector-espectador. A continuación se da paso a un denso capítulo firmado por Luis Sazatornil Ruiz, titulado Icononautas urbanos, Las vistas de ciudades españolas desde la corografía a la fotografía. En este exhaustivo capítulo se presenta el proyecto y se analiza con profundidad la evolución de las vistas urbanas a lo largo de la Edad Moderna hasta la aparición de la fotografía en la ciudad burguesa. Lo estructura en cinco apartados, en el primero profundiza en el término corografía y en la evolución de las vistas de ciudades durante la Edad Moderna. El siguiente lo dedica a la visión que los viajeros ilustrados dieron de España, que guiados por la ciencia y la razón, recorrieron países con un espíritu enciclopédico que buscaba nueva información y datos útiles para el conocimiento. En este sentido apareció un nuevo género pictórico, la veduta, cuyo objetivo era la representación fidedigna de escenografías urbanas. Ilustrados extranjeros y españoles publicaron cuadernos de viaje con interesantes descripciones y observaciones sobre el país. Posteriormente analiza la imagen romántica de España convertida, después de la guerra de la Independencia, en uno de los más atractivos y pintorescos destinos europeos y las opiniones vertidas sobre ella por viajeros extranjeros. Termina el estudio con la transformación de la imagen de las ciudades Españolas por los avances tecnológicos e industriales que propiciaron una nueva mirada realista y fotográfica.
El siguiente capítulo corre a cargo de Javier González Santos, profesor de la universidad de Oviedo. Lo dedica a Las imágenes urbanas de España durante el Antiguo régimen y lo estructura en cuatro extensos y rigurosos apartados. En los dos primeros analiza el tema entre los siglos XVI y XVII con importantes testimonios de vistas de ciudades reproducidas mediante grabado que buscaban la exaltación del poder de la monarquía católica. Con la Ilustración y el cientificismo arraiga el género vedutista gracias a los borbones y a algunos artistas extranjeros. La labor de importantes ilustrados sirvió para retratar científicamente el país, apoyado en géneros gráficos y pictóricos. Muchos viajeros extranjeros aportaron opiniones, impresiones, vistas de paisajes urbanos, monumentos y sitios pintorescos presentando España como espectáculo.
Tras estos capítulos que sirven de base teórica al trabajo se da paso al catálogo razonado estructurado en cuatro grandes apartados. El primero lo introduce el profesor, Vidal de la Madrid Álvarez y está dedicado a Las vistas de ciudades españolas en la Edad Moderna. Donde se pone de manifiesto como la búsqueda de un sistema fiable para la representación del espacio real hizo que los cosmógrafos recurrieran a los estudios de Ptolomeo y su interpretación geométrica. Esta visión científica unida a los recursos cartográficos y al desarrollo de la imprenta permitió la reproducción fiable y la difusión de paisajes y panorámicas de las ciudades. Así surgieron obras importantes como las de los cosmógrafos Pedro Apiano, Sebastian Münster, Abraham Ortelius o la del editor Georg Braun, quien junto al grabador Hans Hogenberg, llevaron a cabo la monumental Civitates orbis terrarum. En la misma línea están los trabajos de Joâo Baptista Lavanha, Pedro Texeira, Bernardin Martin o Pieter van der Aa. Las fichas monográficas de cada una de estas obras han sido elaboradas por el propio Vidal de la Madrid, Yayoi Kawamura y Luis Sazatornil.
El catálogo razonado prosigue con el apartado titulado Las ciudades españolas y los viajeros de la Ilustración, introducido por Vidal de la Madrid Álvarez. Fueron los libros de viajes los primeros que proporcionaron información e imágenes sobre ciudades y monumentos españoles renovando las publicaciones sobre vistas urbanas. A este fenómeno hay que sumar los libros ilustrados españoles como el ambicioso Viage de España de Antonio Ponz, un repertorio de amplia repercusión compuesto por 18 volúmenes. Son también reseñables los trabajos de Bernardo Espinalt, Henry Swinburne, Joseph Townsend, Jean-Marie Jérôme Fleuriot (Figaro), Alexandre Louis Joseph Laborde o William Bradford. Todo ellos aportaron datos y estampas sobre el territorio español y sus ciudades. Las fichas catalográficas de estas obras han sido realizadas por Javier González Santos, Vidal de la Madrid Álvarez, Luis Sazatornil Ruiz y Yayoi Kawamura.
El profesor Luis Sazatornil Ruiz introduce el siguiente apartado dedicado a Los paisajes urbanos y la imagen romántica de España. Es tras la guerra de la Independencia cuando este país comenzó a convertirse en un destino pintoresco y atractivo para los viajeros europeos. Ayudados por las mejoras técnicas de la litografía, se publicaron gran cantidad de álbumes y otras obras donde se pone de manifiesto la nueva visión romántica y emocional de España. Entre los viajeros que dieron una nueva imagen del país están: Edward Hawke Locker, Richard Ford, David Roberts, John Frederick Lewis o Wilhelm Gail, entre otros. Los autores españoles que también ofrecieron una visión renovada fueron: Ramón Mesonero Romanos, José Amador de los Ríos, Genaro Pérez Villaamil y Francisco Javier Parcerisa promotor de los doce volúmenes de la colección Recuerdos y bellezas de España. No podemos dejar de nombrar obras tan destacables como L´Espagne de Jean-Charles Davillier, ilustrado por Gustave Doré o el Voyage en Espagne de Théophile Gautier. Las fichas catalográficas han sido realizadas por Isabel M.ª Rodríguez, Marco Javier González Santos, Luis Sazatornil Ruiz, Jesús Ángel Sánchez García, Gabino Busto Hevia, María Soto Cano y Teresa Caballero Navas.
El último apartado, Realismo y fotografía en la ciudad burguesa, firmado por Luis Sazatornil Ruiz, nos presenta las consecuencias de la expansión industrial y tecnológica que sufrió el país y sus consecuencias en la representación de la ciudad y de otros espacios. Una nueva mirada realista se impone para reflejar fielmente el mundo que les rodeaba como si de nuevos Vedutisti se tratara. La incorporación de la fotografía y las vistas aéreas empleando globos aerostáticos aportan una visión de modernidad de los centros urbanos. Las tomas aéreas de Alfred Guesdon o los pioneros fotógrafos Charles Clifford o Jean Laurent revolucionaron las vistas panorámicas del paisaje urbano. Esta misma línea descriptiva y fotográfica fue adoptada por pintores como Paul Ratier para presentar vistas de las ciudades burguesas como la de Santander. La prensa gráfica de finales de siglo también se sirvió de la representación urbana con los lugares más significativos y presentes en la memoria visual colectiva. En este caso las fichas catalográficas corren a cargo de Luis Sazatornil Ruiz, Blanca Sazatornil Pinedo y Vidal de la Madrid Álvarez.
Fernando R. BARTOLOMÉ GARCÍA Universidad del País Vasco .