ARTE Y CIUDAD. Revista de Investigación · ISSN 2254-2930 / 2254-7673

Arte, Ciudad y Culturas Nobiliarias en España (siglos XV-XIX)

Arte, Ciudad y Culturas Nobiliarias en España (siglos XV-XIX)

Resumen

Luis Sazatornil Ruiz y Antonio Urquízar Herrera (Eds.), Arte, Ciudad y Culturas Nobiliarias en España (siglos XV-XIX), Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2019, 481 pp., ISBN 978-84-40010-548-8. El volumen reúne 33 contribuciones surgidas de un seminario celebrado en Madrid en 2018 y financiado por cinco proyectos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades; su marco cronológico abarca desde el siglo XV hasta el XIX, articulado en tres grandes bloques dedicados a la Época Moderna, el Siglo de las Luces y el Ochocientos. Los estudios examinan cómo las élites nobiliarias y burguesas españolas transformaron las ciudades mediante la erección de palacios, el mecenazgo artístico, el coleccionismo, la creación de espacios de ocio y la defensa del patrimonio como instrumentos de distinción y legitimación social. El reseñador valora la obra como una aportación significativa al conocimiento de la relación entre arte, ciudad y élites, destacando especialmente la atención inédita que se presta al siglo XIX.

Abstract

Luis Sazatornil Ruiz and Antonio Urquízar Herrera (Eds.), Arte, Ciudad y Culturas Nobiliarias en España (siglos XV-XIX), Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2019, 481 pp., ISBN 978-84-40010-548-8. The volume brings together 33 contributions originating from a seminar held in Madrid in 2018, funded by five projects of the Spanish Ministry of Science, Innovation and Universities; its chronological scope spans from the fifteenth to the nineteenth century, organized in three major sections devoted to the Early Modern period, the Enlightenment, and the nineteenth century. The studies examine how Spanish noble and bourgeois elites transformed cities through the construction of palaces, artistic patronage, collecting, the creation of leisure spaces, and the defense of heritage as instruments of social distinction and legitimation. The reviewer considers the work a significant contribution to the understanding of the relationship between art, city, and elites, particularly highlighting the unprecedented attention given to the nineteenth century.

Palabras clave: nobleza española, élites urbanas, coleccionismo artístico, urbanismo histórico, mecenazgo, patrimonio cultural

Keywords: spanish nobility, urban elites, art collecting, historical urbanism, patronage, cultural heritage

Los trabajos de investigación presentados al seminario Arte ciudad y culturas nobiliarias (siglos XV-XIX), celebrado en Madrid en el año 2018, han tenido como colofón la publicación de este libro con el mismo título. Se analizan en él los comportamientos de las élites nobles y burguesas españolas que transformaron la ciudad a través de obras privadas, como palacios y residencias, e intervenciones interesadas en la esfera de lo público. Asimismo se aborda su demanda de obras de arte, el coleccionismo, el ocio o la defensa del patrimonio como referentes de distinción y posición social. Su marco cronológico recorre más de cuatro siglos en tres grandes capítulos de los que el primero se centra en la Época Moderna, el segundo tiene como objetivo el Siglo de las Luces y el tercero estudia el siglo XIX. La historiografía sobre la promoción artística de estas élites ha analizado preferentemente los siglos XVI, XVII y XVIII, y pocas veces se ha detenido en el siglo XIX por lo que la atención que aquí se le dedica merece destacarse.

Se han encargado de su edición los profesores Luis Sazatornil Ruiz (Universidad de Cantabria) y Antonio Urquízar Herrera (Universidad Nacional de Educación a Distancia). El origen del mismo se encuentra en cinco proyectos de investigación financiados por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, los dos que dirigen los editores, "Culturas urbanas en la España Moderna (siglos XVI-XIX)" y "Políticas en tránsito para la legitimación nobiliaria: memoria e historia en el coleccionismo y las escenografías domésticas de la nobleza española (1788-1931)", respectivamente, y los que tienen como investigadores principales a Alicia Cámara Muñoz, Diana Carrió-Invernizzi (ambas de la Universidad Nacional de Educación a Distancia) y Luis Méndez Rodríguez (Universidad de Sevilla). La cuidada publicación que cuenta con 33 aportaciones y 481 páginas en las que se despliega un escogido repertorio gráfico, ha corrido a cargo del CSIC que la ha incluido en su serie Biblioteca de Historia del Arte.

Se inicia con un trabajo de Fernando Villaseñor, a cuya memoria está dedicado, sobre la biblioteca del marqués de Santillana, inspiradora del humanismo de su hijo el cardenal Mendoza; a Fernando Villaseñor se le puede trasladar la elogiosa frase que definía al marqués: "tenía gran copia de libros y dávase al estudio, especialmente a la Filosofía Moral y de cosas peregrinas y antiguas".

El primer capítulo, Ciudad y culturas nobiliarias en la Monarquía Hispánica, pone de manifiesto el importante papel desempeñado por la nobleza en la configuración plástica y cultural de las ciudades de Época Moderna. Como evidente signo de distinción y preeminencia social, estas élites levantaron lujosos palacios urbanos en los que atesoraron ricas bibliotecas, colecciones de antigüedades, retratos del linaje o ingenios técnicos. Ejemplos de esas construcciones son las residencias de los Quirós en Avilés y Oviedo que muestran el poder, la continuidad del linaje y la procedencia de los recursos de esta familia (Vidal de la Madrid, Yayoi Kawamura). Las profundas transformaciones de la ciudad se analizan a través de la apropiación del legado romano por la élite urbana de Tarragona (Ida Mauro) o de los trescientos años de la vida de Gijón donde no faltan las visiones románticas (Javier González). Junto a la biblioteca del marqués de Santillana, también se analiza la de Luis de Benavides, III marqués de Caracena, repleta de obras sobre el Buen Gobierno (Margarita Ana Vázquez). A través del virrey Luis de Velasco y Castilla observa-159 mos el coleccionismo y la movilidad de obras y artistas entre el espacio virreinal y la Península (Ester Prieto) y mediante los retratos de los condes de Santiago Calimaya se constata el interés por perpetuar la memoria pública y privada de una familia (Tomás Pérez); los retratos también fueron la seña de identidad con los que la diplomacia asentada en Madrid desplegó su imagen y poder (Diana Carrió-Invernizzi). La posesión de maravillas mecánicas, como la figura en forma de mujer del VI duque del Infantado, se convirtió asimismo en un elemento de diferenciación nobiliaria (Consuelo Gómez). En esta carrera de prestigio a los nobles no les importó pleitear, con la iglesia o entre ellos, para lograr acaparar pequeños espacios de representación en las cabeceras de los templos, como sucede en el País Vasco o Galicia, litigios que nos han legado bellos dibujos (Julio J. Polo). Además las élites hicieron de la ciudad el lugar de su ocio con la construcción de huertos y jardines particulares, la celebración de fiestas, ceremonias o la utilización de decoraciones efímeras con fines propagandísticos y políticos. La doble boda real celebrada en Valencia mostró, a través de la fiesta pública y la arquitectura efímera, el nuevo poder de la nobleza (Alicia Cámara), que disfrutaba de su ocio en jardines, que combinaban lo sacro y lo profano, como la Huerta de los almirantes de Castilla (Cristina Agüero).

La nobleza en los discursos urbanos de las Luces, el segundo capítulo, tiene como objetivos el análisis de los cambios sociales, económicos y culturales propiciados por las élites reformistas e ilustradas y la materialización plástica de esos ideales que contribuyeron a la modernización de España. Uno de los aspectos más relevantes en la transformación de las ciudades fue el embellecimiento de las casas nobiliarias mediante reformas y elementos decorativos acordes al buen gusto ilustrado (Álvaro Molina). La urbanización reglada de las ciudades, uno de los más importantes empeños de la Ilustración, tuvo como protagonistas, en el caso de Barcelona, a los ingenieros militares que de trabajar para la guerra pasaron a hacerlo para la civilización (Juan Miguel Muñoz). Algunas corporaciones locales, como la Real Maestranza de Caballería, también participaron en la creación de nuevos espacios urbanos, surgidos en este caso a partir de la plaza de toros de Ronda que se convirtió en el eje del ensanche ciudadano (Sergio Ramírez).

Las nuevas élites, como el médico ilustrado de Pastrana, Félix Ibáñez, también contribuyeron a modernizar las ciudades pues, en su configuración, tuvieron en cuenta la salud pública y las nuevas teorías sobre la higiene nacidas a fines del siglo XVIII (Esther Alegre). Algunos nobles, como el VI conde Fernán González, promovieron proyectos reformistas como la creación de centros docentes y asistenciales para la villa cordobesa de su nombre y señorío; el conde se preocupó de divulgar orgullosamente su labor a través de la revista El Atlante Español (José Antonio Vigara). Estas oligarquías urbanas no solo intervinieron en la transformación urbanística de la ciudad, sino en su política municipal revelándose contra el poder ejercido por la nobleza; esta lucha se trasladó a la organización y control de los cortejos procesionales de la Semana Santa de Sevilla (Rocío Plaza-Orellana). El placer de ver y poseer obras de desnudos por parte de las élites ilustradas acabó en los tribunales; esta circunstancia nos ha permitido conocer sus nuevos gustos y su empeño en transformar la sociedad. Llaman poderosamente la atención las declaraciones de algunos testigos, en el Cádiz del último cuarto del siglo XVIII, pues muestran todavía la existencia de un férreo control inquisitorial frente a la nueva moral reformista (Luis Rafael Méndez).

El último bloque: Nobles de vuelta: buen tono y modernidad en la España del siglo XIX, analiza el papel reformador ejercido por la nobleza en las ciudades decimonónicas. El papel protagonista en esas transformaciones urbanas, arquitectónicas y en la adopción de nuevas modas, muchas de ellas inglesas, lo tiene la burguesía ennoblecida frente a la aristocracia de sangre que se resiste a perderlo. Los nuevos nobles, lejos de olvidarlos, mantuvieron vivos los mismos valores históricos de la antigua nobleza utilizándolos para mostrar su ascenso social. La nobleza de sangre dio una atrevida respuesta a los cambios surgidos en los modelos de representación al mostrar en público sus ricas colecciones artísticas, desmembradas por la desaparición de mayorazgos y endeudamientos, y dejar constancia escrita en la prensa de una actividad que concedía prestigio (Antonio Urquízar).

Entre la burguesía con aspiraciones de ennoblecimiento tienen una mención particular los enriquecidos indianos que mostraron su nueva posición con la construcción de lujosos palacios decorados con ricas colecciones artísticas y objetos de lujo en donde no se colacaba "nada que no sea de buen tono" o que huela a plebeyo (Luis Sazatornil). Los condes de Santamarca, gracias a sus productivas inversiones, reunieron también una rica colección artística, en su palacio de la calle Alcalá de Madrid, redescubierta en los años ochenta del siglo pasado (Wifredo Rincón). El espíritu aristocrático y erudito de los condes de Valencia de don Juan, su interés por defender el patrimonio y sus ricas colecciones de arte fueron la base sobre la que ya en el siglo XX se erigió el famoso Instituto (Élodie Baillot). En esa protección del patrimonio histórico-artístico destaca el papel ejercido por Juan de Contreras y López de Ayala, IX marqués de Lozoya, ejemplificado en su Segovia natal (Miguel Ángel Chaves).

También la nobleza y las élites burguesas de provincias intervinieron decisivamente en la transformación de las ciudades en lo privado y en lo público a lo largo del siglo XIX. Los duques de Montpensier enriquecieron el interior del Palacio de San Telmo de Sevilla con espacios emblemáticos como el gran salón de columnas o el salón del trono, convirtiéndolo en la práctica en un palacio real (Manuel Rodríguez). En el caso de Málaga, la oligarquía modernizó el urbanismo de la ciudad y perpetuó su memoria con la inclusión de sus estatuas en lugares públicos (Eva María Ramos). A la influencia francesa se sumaron las modas arquitectónicas británicas con el intento de construcción de una Country House en la finca toledana de La Ventosilla; el fallido proyecto del arquitecto Edwin Lutyens fue realizado para los duques de Santoña (Iñigo Basarrate).

Los viajeros foráneos conocieron y divulgaron el patrimonio español, interesándose sobre todo por los palacios y, en particular, por la cultura y construcciones orientales (Ángel Justo). La aristocracia y burguesía decimonónicas, tan ocupadas en mantener o conseguir una situación social protagonista, encontraron en la sociabilidad y el ocio espacios donde seguir manifestando su estatus. En los paseos públicos, y subidos a coches y carrozas señoriales, estas élites mostraban a los demás su posición económica y social (Germán Rueda). Algunas de sus aficiones, como la asistencia a las carreras de caballos, eran un signo de modernidad en la vida aristocrática que tendrá como consecuencia la construcción del hipódromo de La Castellana (Marie Linda Ortega). Otras, siguiendo la moda británica, se concretaron en la práctica de las modernas actividades deportivas como el golf (Gerardo Rebanal) o el patinaje sobre hielo (Vanesa Rodríguez).

En definitiva este libro analiza la participación de las elites nobiliarias y burguesas en la renovación urbanística de las ciudades, la construcción de nuevos palacios, la creación de ricas colecciones, el fomento de la cultura y el disfrute del ocio a lo largo de varias centurias. En algunos casos las aportaciones contribuyen a cimentar lo ya conocido y en otros plantean propuestas novedosas pero, en conjunto, contribuyen significativamente al avance de la investigación sobre la fecunda relación entre el arte, la ciudad y las élites.

JOSÉ JAVIER VÉLEZ CHAURRI

Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea

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Figura 1.

Referencias

  1. (2020). Arte y Ciudad -Revista de Investigación Nº. vol. 18
  2. (2020). Arte y Ciudad -Revista de Investigación Nº. vol. 18