Los otros guernicas

Carlos Treviño Avellaneda

Universidad Complutense de Madrid

DOI: 10.22530/ayc.2024.26.746

Arte y Ciudad - Revista de Investigación, Vol. 13, Nº 26 (2024), pp. 303-304

Resumen

Real López, Inmaculada. Los otros guernicas. Gijón: Ediciones TREA, 2024. El libro toma como eje central el Guernica de Picasso para examinar las relaciones entre arte y política durante la Guerra Civil española, rastreando antecedentes iconográficos —desde Los desastres de la guerra de Goya— hasta la dispersión y exilio de artistas republicanos. La obra aborda el ciclo de frescos de Luis Quintanilla encargado por la Segunda República para la Exposición Universal de Nueva York de 1939, el Pabellón Español de París de 1937, la representación de la mujer como sujeto y artífice, y los paralelismos entre el destino del Guernica y el de otras obras y artistas menos conocidos. El reseñador destaca el rigor científico, la sólida base archivística —con documentos inéditos como el mecanuscrito de Josep Renau— y la amenidad de una obra que sirve tanto al lector experto como al público general.

Palabras clave

guernica; guerra civil española; arte y propaganda; artistas exiliados; memoria histórica; pintura republicana

Los otros guernicas fue el nombre que, en su momento, se dio al ciclo de frescos que el Gobierno de la Segunda República española encargó al artista Luis Quintanilla para la Exposición Universal de Nueva York en 1939, ya siendo la obra de Picasso internacionalmente conocida, y también es el título que ha escoger muy acertadamente, por la claridad con la que se describe su contenido, la investigadora, docente y crítica de arte, Inmaculada Real, para su último ensayo.

Poniendo como centro y base la gran obra de arte de Picasso se configuran las relaciones entre arte y política, referentes previos e influencias posteriores, iconografías coincidentes, reflexiones estéticas en época de la Guerra Civil, estudios actuales sobre aquella época, historiografía de artistas exiliados y el devenir de su obra, y otras cuestiones que tuvieron lugar durante los años de un conflicto que determinó la creación plástica y consecuencias que abarcaron prácticamente medio siglo concluyendo con el regreso a España del colosal lienzo.

Se trata principalmente de un estudio sobre pintura, dibujo y grabado (también se atiende a la escultura) perfectamente citado y documentado con una completísima colección de referencias bibliográficas consolidadas, gran trabajo de hemeroteca, testimonios audiovisuales y, especialmente, un muy valioso trabajo en archivos con documentos no editados entre los que destaca el mecanuscrito de Josep Renau conservado en el Archivo Histórico Nacional.

El libro comienza con las necesarias consideraciones sobre el hecho artístico como documento histórico y las relaciones entre arte y propaganda. Ellas remite, por un lado, a una búsqueda de los antecedentes, que conducen a Los desastres de la guerra, de Goya y la primera representación en el arte de la guerra como miseria, masacre, crueldad, desolación, los personajes anónimos y, por otro, al contexto histórico y a las conexiones entre los diversos artistas. Continúa en el siguiente capítulo con la concepción de arte y propaganda de la Segunda República, la oficialidad y el compromiso de los artistas, para centrarse particularmente en el Pabellón Español de la Exposición de París de 1937.

La tercera parte se dedica por completo a la mujer tanto en su representación dentro la obra de arte como heroína, trabajadora, miliciana, matrona, víctima, etc., como en su faceta de artífice que se convierte en un magnificent trabajo de reivindicación de su memoria.

Los dos últimos capítulos del libro concluyen con los paralelismos del devenir del Guernica con todas las demás obras de arte y artistas menos conocidos obligados a un destierro y dispersión fuera de España para, posteriormente, su retorno del exilio.

Escribir sobre cualquier tema de la Guerra Civil sigue despertando controversias y filiaciones de uno u otro bando que, en este caso, aunque el objeto de estudio se centra en un único bando, no han lugar puesto que se trata con la suficiente distancia y rigor científico como para no caer en un apasionamiento político. La autora mantiene como objetivo el de la pervivencia de la identidad y la memoria de tantos artistas exiliados y de la pérdida (insalvable en muchos casos) de su obra. Esta recuperación de artistas y rastreo de obra desaparecida da como resultado un excelente trabajo en el que sí parecen estar todos los que son y ser todos los que están, dentro de la inevitable excepcionalidad y la imposibilidad de abarcarlo todo. De cómoda lectura, tanto por el formato como por su lenguaje claro, exacto y nada relamido, tiene la profundidad deseada por los lectores expertos en arte y la facilidad para cualquier otro lector. Posee originalidad de enfoques, datos y curiosidades que hacen recomendable su lectura como ensayo por su amenidad, así como por su consideración como base científica de futuros estudios.

CARLOS TREVIÑO AVELLANEDA
Universidad Complutense de Madrid