Asunción GIL ORRIOS (Coord.)
Institución Fernando el Católico
Centro de Estudios de las Cinco Villas
Zaragoza, 2019 ISBN: 978-84-9911-529-0
Es evidente que, a lo largo de la historia contemporánea, el desarrollo urbano y el fenómeno de la conurbación han demandado los mayores avances en la actividad de la arquitectura y la ingeniería. Pero en la escala territorial, la ordenación del territorio ha escrito capítulos particularmente brillantes como el que podemos ver en esta magnífica edición que ha conseguido narrar la evolución del urbanismo en Ejea de los Caballeros (Zaragoza), con motivo del centenario de la inauguración de la Gran Vía del Ensanche y ha permitido realizar un recorrido por la evolución del urbanismo de la localidad, gracias al trabajo de la historiadora, archivera municipal e investigadora Asunción Gil Orrios, quien ha coordinado esta obra que incorpora escritos de diversos autores que por razones culturales, técnicas o políticas han investigado, impulsado y trabajado sobre el urbanismo ejeano. Los textos tienen, pues, la autoría de la propia Asunción Gil, de Javier Lambán, Jesús Sarría, Mariano Berges, Rafael Martínez y Juana Teresa Guilleme.
Como es sabido, este texto editado gracias a la colaboración interinstitucional de Ayuntamiento de Ejea, Diputación de Zaragoza, Institución Fernando El Católico y Centro de Estudios de las Cinco Villas, es un documento interessantísimo que aborda desde distintos puntos de vista la evolución urbana de Ejea, partiendode la fecha de septiembre de 1919 cuando se inauguró la Gran Vía del Ensanche (que transcurría por lo que hoy se conoce como la avenue Coscu lluela y el paseo de la Constitución).
Después de siglos de anquilosamiento, la regeneración de la sociedad debía pasar por la modernización del espacio territorial, para lo que el variado sistema fluvial debía servir como estructura mediante su regulación a fin de contribuir a la intensificación de la agricultura mediante el regadío. En una zona como la aragonesa, de carácter rural, en el que el sector primario pesaba frente a un escaso y parcial desarrollo industrial en las primeras décadas del siglo XX.
Fue por ello que la villa ejeana estuvo inmersa en un ilusionante momento de crecimiento económico y demográfico que propició que la ronda del Muro dejase de ser barrera y se convirtiese en paseo, en cuyo lado sur comenzaría a desarrollarse el barrio del Ensanche de Luchán. Todos estos hitos marcan desde 1919, fecha del primer proyecto de ensanche diseñado por el arquitecto Miguel Ángel Navarro Pérez, quien abrió el paseo denominado Gran Vía para comunicar el casco antiguo con la estación del ferrocarril inaugurada en 1915. Un acontecimiento que significó el inicio de la expansión de la población hacia la zona llana y daba comienzo a una nueva época.
Posteriormente, en 1928 se redactó otro proyecto de ensanche y reforma, pero no se consolidó hasta años después, cuando se abrieron las otras calles que se comunicaban con aquella Gran Vía, cortándose perpendicularmente unas con otras, formando el entramado que conocemos hoy. Asimismo, entre los años 40 y 50 del siglo XX, se llevaron a cabo el proyecto y las obras de buena parte del Ensanche, creciendo el municipio hacia la zona de las huertas.
Así pues, conocer el antes y el después de aquellas efemérides y compendiar el proceso evolutivo del municipio ejeano es el objetivo de este texto. Ya desde la primera parte, con una mirada poética, afronta el tema del Urbanismo histórico desde los albores de la historia hasta principios de la Edad Contemporánea. La segunda parte versa sobre el urbanismo en el siglo XX, incorpora trabajos de Javier Lambán (Expansión y modernización. El desarrollo urbano de Ejea de los Caballeros en la primera mitad del siglo XX), de Asunción Gil nuevamente (La inauguración de la Gran Vía del Ensanche, el 16 de septiembre de 1919), de Jesús Sarría (Síntesis de los diversos planes de urbanismo, los equipamientos y los barrios de colonización del municipio de Ejea), de Mariano Berges (Ejea 1979: El urbanismo democrático) y uno último de Asunción Gil también (Las calles de Ejea y las variaciones en su denominación a lo largo del tiempo. Breves biografías sintéticas de sus titulares y obras escultóricas de carácter urbano que presentan). Y, por último, una tercera parte que trata sobre el urbanismo actual y los retos del futuro que incluye los artículos de Rafael Martínez (El urbanismo actual y los retos del futuro) y de Juana Teresa Guilleme (Del I Plan del Ensanche al Puente vial de la Constitución), teniendo en cuenta que los últimos años han estado destinados a hacer crecer y mejorar la población.
Sobre esa estructura de contenidos, se articula un libro extenso con una profusa recopilación de imágenes fotográficas, ilustraciones y planos que reflejan toda esa historia de la evolución urbanística, una evolución que explica también la historia de dicha ciudad y de sus procesos de desarrollo hasta la composición actual. Arquitectura, es el concepto central histórico, urbanismo el concepto central contemporáneo, y paisaje es un concepto central actual.
Todo ello habla del espíritu inspirador que ha guiado un urbanismo equilibrado, aplicando principios de sostenibilidad y accesibilidad, para conseguir la prosperidad de una ciudad abierta y solidaria como es Ejea a lo largo del tiempo. En definitiva, nos encontramos ante una obra en donde el urbanismo se vislumbra como el escenario acomodado a las características, necesidades, recursos y costumbres, el espejo donde se refleja la sociedad de cada época.
DIANA MARÍA ESPADA TORRES
Dpto. de Historia del Arte
Universidad de Zaragoza